La libreta del duque de Chantada

El Cazador Othello

23.11.2017 | 05:00

Pablo Laso pidió su salida del equipo este verano ante la incredulidad de muchos dirigentes blancos. Tenía un año de contrato y parecía una pieza básica para cualquier entrenador. Todos los grandes de Europa quisieron hacerse con sus servicios y el Real Madrid sólo tuvo un objetivo: Que no fichara por el Barcelona, aunque fuera a costa de reforzar a su mayor rival a nivel continental: El CSKA de Moscú. Itoudis buscaba a un pívot más físico pero cuando tuvo la opción de hacerse con Hunter no se lo pensó. Todos los grandes quieren tener a un jugador que haga el trabajo sucio en su equipo. Algo que seguramente nunca soñaron Othello Sr y Jestina Hunter cuando abandonaron Liberia con sus dos hijas para buscar un futuro mejor para su familia en Estados Unidos.

Su destino fue la ciudad de Winston-Salem en Carolina del Norte una de las cunas del baloncesto americano. Esta ciudad creada por la fusión de Salem, una ciudad creada por el Obispo August Gottlieb en nombre de la Iglesia de Moravia para acoger a los emigrantes procedentes de esa región de la ahora República Checa. El 17 de noviembre de 1753 llegaron los primeros colonos a las tierras compradas por el Obispo. En 1949 la Iglesia vendió una parte de sus tierras para crear otro asentamiento que se llamaría Winston en honor al héroe local de la guerra de la independencia americana. Posteriormente se convertiría en ciudad y en 1868 se estableció en su demarcación el primer almacén de tabaco. Sólo 12 años después ya había en la localidad 40 fábricas de tabaco. En 1875 se fundaría el gigante de la industria tabaquera R.J. Reynolds Tobacco Company que aún mantiene allí su sede.

Othello Hunter ya nació en EEUU, después de experimentar con el nombre de sus hermanas, Pleasant y Nigerain, sus padres decidieron darle el nombre de su padre aunque no se resistieron a la tentación y le llamaron Tegba Othello Jr. Al pequeño le gustaba el fútbol americano, el skate, el béisbol pero el baloncesto no le llamaba la atención, en parte porque era el más canijo de todos sus amigos, pero jugando y jugando le fue picando el gusanillo.

En sus partidos escolares se enfrentaba a su vecino Crish Paul, aunque el base ya era una estrella que además se quedó en la universidad local Wake Forest. Othello decidió irse a Ohio State donde en su primer año compartió equipo con Greg Oden y Mike Conley, disputando la final contra la Florida de Green, Horford y Noah. En su segundo año fue el suplente del griego Kosta Koufos. Un paso breve por la NBA y a hacerse un nombre en Europa con un breve paso por China.

Marco Crespi en Siena consiguió sacar lo mejor de él y convertirlo en una pieza imprescindible para cualquier gran equipo. En Olympiacos, en el Real Madrid y ahora en la CSKA asume un papel mucho más destacado del que pueda parecer. Cuando las estrellas están, Othello descansa; cuando las estrellas fallan, Hunter saca su juego y soluciona muchos partidos. Su filosofía en el deporte es que nadie es mejor que él, pero sabiendo de donde viene y lo que le ha costado llegar. Othello es una persona humilde, sencilla, quizás por eso cuando se retire le gustaría enseñar a niños o crear páginas web. Mañana, entre todas las estrellas del antiguo equipo del Ejército Rojo que comanda Sergio Rodríguez, llega un trabajador que puede decidir partidos. Suerte€ a los verdes.

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