16 de febrero de 2018
16.02.2018
El palique

Zapatero el demócrata

Los expresidentes, como las colonias de pingüinos, van acrecentando su número y su propensión a hablar y viajar

16.02.2018 | 05:00
Zapatero el demócrata

Un grupo de casi veinte dirigentes socialistas de peso, así como Toxo y Cándido Méndez, han difundido un manifiesto de apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero, que estos días anda de mediador o algo así en Venezuela.

Zapatero es un buen demócrata, afirma textualmente el documento. «Y no tiene ningún interés en favorecer a ninguna de las partes». Tal vez ahí esté el problema. En que (y sin dudar un ápice del buenismo, el humanismo y las convicciones democráticas de ZP), lo que hay que ser para obtener el carné de buen demócrata es combatir los regímenes con propensión a la dictadura. Incluso a los regímenes que claramente van dejando a la gente en la pobreza, sin pan ni medicinas.

Más allá de todo esto, urge un estatuto de expresidentes. Los expresidente españoles son un colectivo que va creciendo. No se les controla y pasa lo que pasa. Son como las colonias de pingüinos. En efecto, cada vez hay más. Antes ponía uno la tele y podía salir un expresidente. Ahora pones la radio, la tele o enchufas el ordenador y te aparece Aznar por peteneras o en la casa de Bertín Osborne. O sale González por los cerros de Cantabria o Úbeda o incluso Zapatero por Caracas. No veas tú cuando a la tal nómina le añadamos a Rajoy, que podría acabar en El Chiringuito de Jugones comentando los lances del Córdoba, el Betis o el Pontevedra o de tertuliano con Carlos Herrera dirigiendo un espacio sobre la buena vida en el que se haría mucho énfasis en los habanos.

Claro que, ya puestos, no sé cómo a Ferreras no se le ha ocurrido montar una tertulia de expresidentes. Zapatero, Aznar y González, alegremente los tres comentando cómo ser abuelo y no morir en el intento, pontificando sobre el síndrome de La Moncloa o compartiendo con nosotros sus anécdotas con Helmut Kohl, Mitterrand, el Papa de Roma (cada uno el suyo), Sarkozy u Obama.

Cuando tres hombres con tanta ambición se juntan en una habitación? No sé qué sale, pero sale un pareado. Los firmantes del manifiesto defendiendo a Zapatero, lo contaba El País, son 227, que no sabe uno si es poco o mucho. Yo tengo más amigos en el Facebook.

Suscribo que Zapatero es un buen demócrata pero tal vez se haya equivocado instando a la oposición venezolana a aceptar condiciones del Gobierno en cuanto a la convocatoria de elecciones. En cualquier caso es bastante significativo que la comunidad internacional (un término tan fofo como otro no cualquiera) no esté poniendo firme a Maduro para que organice elecciones limpias y tenga que ser un humilde expresidente español, solito, zarandeado, viajando a cuerpo aquí y allá el que arranque concesiones a las partes venezolanas en liza. Sí, porque lo que es el Gobierno (actual) no va a defender nunca la labor diplomática de Zapatero. Al que llamaban etarra no hace tanto. Por ejemplo.

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