LUIS RODERO
Es difícil condensar una visión completa de algo tan complejo como la expansión del 15M, incluso si nos circunscribimos 'solo' a un barrio de Madrid. Este texto intenta ser una mirada cercana al movimiento desde el barrio de Aluche, aunque esa misma cercanía impide abarcar toda la variedad de gentes, acciones y lugares implicadas en el movimiento. Debo añadir además que no escribo en nombre de la Asamblea de Aluche, sino simplemente como otro voluntario de dicha Asamblea que desde su punto de vista narra la breve pero intensa historia del movimiento en el barrio hasta hoy.
Aluche es un barrio mayoritariamente de clase trabajadora, del suroeste de Madrid entre la Casa de Campo y Carabanchel. Es posible que en el imaginario ciudadano no cuente con la tradición de movilización que Carabanchel o Vallecas. Y sin embargo ha formado su propia Asamblea, a la vez que decenas de otros barrios. ¿Cómo ha llegado el movimiento 15-M hasta aquí? Por supuesto, mucha gente en este barrio conocía ya la acampada en Sol. Algunos estuvimos en la manifestación del 15 de Mayo. Y hemos vuelto a Sol para asistir a asambleas, para responder a las convocatorias de los acampados, o simplemente para ver con nuestros ojos lo que está ocurriendo allí. Otros estaban ya en los comités y grupos surgidos en Sol. Pero el movimiento lo traen al barrio unos pocos. Los indignados de Sol se conjuran para que el movimiento no se detenga sino que continúe y se expanda, pase lo que pase con la acampada. Surge la Comisión de Barrios surge y en cada barrio aparecen unos pocos voluntarios que comienzan a montar las Asambleas Populares. Sus recursos no son espectaculares en muchos casos: un simple buzón de correo electrónico, algún contacto en Sol y, eso sí, mucho entusiasmo.
Un alegre caos
Los núcleos iniciales de voluntarios se defienden bien. En Aluche improvisan reuniones para organizarse, montan un punto de información en la parada de Metro Aluche, preparan y ponen carteles... Finalmente convocan la primera Asamblea Popular de Aluche a la vez que el resto de barrios. El objetivo es aquí parecido al del resto de Asambleas de barrios, y casi parece sencillo: intentar aclarar a los habitantes de Aluche qué es el 15-M y qué defiende, explicar las bases de funcionamiento de las asambleas (los gestos, los turnos de palabra...) y aprobar las propuestas consensuadas en Sol para la mejora de la democracia. Pero todo transcurre en un alegre caos, en el que la falta de tradición asamblearia se hace evidente. Los turnos de palabra no son del todo respetados, y algunos oradores se saltan el tema a debate bien para hacer una diatriba revolucionaria (¡viva la República!) o para pedir un enfoque más local en los temas, o simplemente para expresar su alegría de que por fin haya un despertar cívico en el barrio. Gracias a la paciencia de los moderadores y al buen ánimo de las personas que han acudido y aguantado bajo un duro sol, la Asamblea cumple sus objetivos y las propuestas de Sol son aprobadas. Más adelante unos portavoces llevarán esta aprobación a Sol, donde se aglutina a todas las Asambleas Populares.
Otros nos sumamos en cuanto tenemos ocasión, tras encontrar por fin cómo contactar con los otros voluntarios... (es fácil perderse en la maraña de webs cercanas al movimiento). En la siguiente reunión de voluntarios unos compañeros nos hacemos cargo de la clave del correo y fundamos la Comisión de Informática (segunda comisión tras la de Dinamización de Asamblea), que decide crear una lista de difusión y empezar a administrar el blog. Esto es una muestra de la forma de trabajar. Nuestro esquema es horizontal, no jerárquico. No hay líderes como tales, aunque sin duda algunos compañeros son motores para el resto de nosotros. Las comisiones están abiertas a quien quiera participar, se reúnen de forma pública como públicas son sus actas. No hay un plan maestro a largo plazo sobre cómo debemos organizarnos, sino que nos coordinamos y asignamos tareas según vemos las necesidadesy surgen propuestas. Y hay otro aspecto importante, las Asambleas Populares son autónomas y deciden su forma de trabajar. Sol no nos dirige, aunque nos inspira y da su apoyo. Este apoyo no es sólo de palabra, por ejemplo nuestro blog funciona sobre la estructura informática que mantiene el grupo Hacksol, el 'brazo informático' del movimiento.
Las propuestas: desde un nuevo hospital a huertos ecológicos
¿Quiénes son los voluntarios? El rango de edad es amplio, pero mayoritariamente joven. Hay estudiantes, trabajadores, parados... Y aunque la Asamblea es apartidista y asindical la inclinación progresista es evidente. El compromiso entre los que van asistiendo a las reuniones de voluntarios es grande, pero alguna decepción nos espera. Muchas de las personas que se apuntaron como voluntarios en el punto de información nunca aparecieron. De todas formas, las comisiones están bien nutridas.
La siguiente Asamblea de Aluche consigue un gran éxito: implicar a todas las personas que han acudido. La dinámica es sencilla. Se divide a las personas en grupos, para que en esos grupos cada cual puede expresar sus propuestas para el barrio. Se oyen ideas muy diversas, como no podía ser de otra forma con una forma de trabajo que anima a expresarse de manera espontánea. Hay propuestas relacionadas con urbanismo, sanidad, educación..., desde pelear por un nuevo hospital hasta conseguir huertos ecológicos en el barrio. Los grupos distribuyen las propuestas en temas de los que surgirá la primera proposición de comisiones que organizarán el trabajo. No todo es unanimidad, también surgen voces que piden centrarse más en los objetivos globales del 15-M de reforma democrática en vez de limitarse a las tareas a nivel de barrio. Otras, pocas, recuerdan a las asociaciones de vecinos que ya llevan años trabajando aquí.
Implicar a más gente para favorecer las rotaciones
Según el movimiento va evolucionando se van planteando nuevas cuestiones sobre todo entre los voluntarios. ¿Cómo nos coordinamos con otros barrios? ¿Cómo dar mayor difusión a la Asamblea? ¿Deberíamos proponer un sistema mayoritario en vez de por unanimidad para la toma de decisiones en la Asamblea, intentando evitar bloqueos como los que se han visto en Sol? ¿Cómo organizar las propuestas que nos llegan por parte de los ciudadanos, como por ejemplo sus ofertas de ayuda? ¿Cómo implicar a más gente, cómo animar a que otros se incorporen para favorecer las rotaciones (imprescindibles para que todos asumamos responsabilidades y mantener la horizontalidad de la Asamblea)? Todo esto pasa mientras la Asamblea está a punto de pasar de esta primera fase embrionaria a otra de mayor actividad, con comisiones que engloben las iniciativas ciudadanas en diversas áreas. Y mientras, seguimos con interés lo que ocurre en Barcelona, Valencia, Atenas... o hemos esperado que Sol consiga desatascar la decisión sobre el levantamiento de la acampada. No nos olvidamos que somos parte de algo más grande.
En definitiva, la Asamblea de Aluche sigue adelante. En ella estamos aprendiendo a ejercer la democracia real, directa y participativa. Aún hay mucho por hacer, casi todo en el fondo, pero anima el ver lo conseguido en tan poco tiempo. El ejemplo y la ayuda de Sol han sido suficientes para encarrillar el movimiento en el barrio. Lo que pasará a partir de ahora es difícil de decir. Pero el movimiento 15M ha demostrado ya que la ciudadanía no se conforma, que quiere una democracia en la que se sienta representada, y que va a trabajar por ello. Desde Sol, desde los barrios, desde Aluche.
Luis Rodero es investigador del Laboratorio de Sistemas Distribuidos de la Universidad Politécnica de Madrid.