Recuerdos de los años 50

Oraciones bordadas bajo el oro

Joaquín Salcedo encuentra hasta 15 papelitos con mensajes a la Virgen durante la restauración del manto de la Virgen de Gracia y Esperanza

02.03.2012 | 13:16
Detalle de uno de los papelitos.
Detalle de uno de los papelitos.

La restauración del manto de la Virgen de Gracia y Esperanza no sólo ha permitido recuperar el esplendor de una de las grandes obras de las Madres Adoratrices. También ha sacado a la luz las peticiones y anhelos personales de algunas de las jóvenes que trabajaron en la confección del manto y que dejaron, bajo las piezas bordadas, unos papeles con peticiones a la Virgen.

El manto fue realizado en el taller de las Religiosas Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, que se creó en Málaga en 1910, pero que a partir de la Guerra Civil alcanzó su máximo esplendor. Su confección se realizó en los primeros años de la década de los 50 y en él trabajaron numerosas jóvenes que estaban en régimen de internado con las monjas, aprendiendo un oficio y estudiando.

Joaquín Salcedo encontró unos 15 de estos papeles, aunque de ellos sólo son legibles 8. El resto, ya sea por el paso del tiempo o del agua, han perdido los mensajes que contenían.

Cada uno de estas peticiones fue puesto por las jóvenes a lo largo de todo el manto durante su confección, aprovechando las piezas de mayor tamaño para coserlos al terciopelo. De hecho, se pueden apreciar los agujeros marcados por las puntadas que sirvieron para fijarlas y que han permitido que estuvieran más de 60 años acompañando a la Virgen en su salida procesional del Lunes Santo.

Los mensajes que recogen son además un reflejo de la época, escritos con gran inocencia y que esconden historias que se intuyen en las breves líneas que se pueden leer. Como aquella que pide: «Madre mía si me concedes que en este año estemos toda mi familia junta y que mi hermana se case y yo me vaya antes de empezar la Semana Santa, que yo sea siempre buena y que salga mi hermano y que mi casa a Dios se arregle con todos mis hermanos». Una hermana que se quiere casar, un hermano que tiene que salir de lo que parece la cárcel y una familia que no está reunida son aspectos que se aprecian en este mensaje.

Los papeles son sencillos, algunos parecen cartones de una caja, incluso aparece impreso «medias nylon». Otros parecen libretas de colegio y que serían las que tenían más a mano. Están escritos con bolígrafos y se aprecian faltas de ortografía y redacción, por lo que se intuye que todavía están aprendiendo a escribir y que muchas lo hacen de oído.

Joaquín Salcedo recuperó todas y cada una de estas peticiones y las guardó en un sobre, con idea de que se conserven en mejores condiciones, y las volvió a colocar bajo un bordado del manto de la Virgen, a la que seguirán acompañando todos los Lunes Santo.

La Opinión de Málaga