josé criado. Málaga
El baluarte, el capitán blanquiazul, la estrella de la defensa del Málaga o el incombustible lateral malagueño dio el gran susto en el entrenamiento matinal de ayer. Jesús Gámez, uno de los fijos en el plantel de Muñiz tuvo que retirarse antes de tiempo por unas molestias, lo que le impidió ejercitarse con el resto del grupo en el penúltimo entrenamiento de la semana.
Sin embargo, Gámez está bien. El malagueño sufrió un leve pinchazo en la zona de los isquiotibiales y junto al servicio médico, decidieron no forzar para prevenir mayores consecuencias.
Por eso Gámez se ejercitó ayer en el gimnasio. Y también por ello el diestro fue el último en abandonar La Rosaleda y en acudir a rueda de prensa.
"Más vale prevenir para que no vaya a más. Mejor un descanso antes de que pueda venir algo peor", argumentó el jugador. Lo cierto es que el malagueño no es propenso a lesionarse. En los últimos tres años sólo se ha perdido cinco o seis partidos por pequeñas molestias, pero ninguna lesión seria, lo que le ha concedido siempre un protagonismo casi absoluto en la banda derecha.
Así, la temporada pasada el lateral sólo se perdió tres encuentros, pero todos ellos fueron por sanción.
En lo que concierne al resto de lesionados, Stepanov realizó carrera continua para recuperarse de sus molestias provocadas el pasado domingo ante el Atlético de Madrid. Mtiliga ya está incorporado a la dinámica del grupo tras recuperarse del aparatoso golpe en al cabeza. Apoño y Hélder siguen su proceso de recuperación y aún no está claro si podrán estar ante el Deportivo.
El capitán. Gámez también habló en rueda de prensa sobre la actualidad blanquiazul. El canterano fue cuestionado sobre su reciente capitanía. "Es un orgullo, has salido de la cantera y ser capitán es una buena señal porque permaneces en el primer equipo, no sólo es llegar sino mantenerse. Mi motivación es el Málaga y cumplir el primer objetivo; nuestro reto es la permanencia y el mío es ser constante. Lo que depende de mí es seguir trabajando", apuntó.