R.m. guerra/m. gámez/J. Criado. Málaga
Crisis. Es la palabra de moda. De un tiempo a esta parte, no hay forma de ver un telediario, de tener una charla con amigos o de dar un tranquilo paseo por la playa sin oír el dichoso término. Y no una ni dos ni tres veces. Échenle un vistazo a este mismo periódico. Buceen por las páginas de Local. O las de Nacional. Mejor ya ni les hablo de las de Economía. La crisis lo invade todo. Se apodera de todo. Y el deporte no iba a ser menos.
Todos los equipos profesionales de Málaga viven una crisis de resultados. Todos viven en posiciones de descenso en sus respectivas competiciones. Sólo el Unicaja no descendería a una categoría inferior si la Liga finalizase hoy. Claro que debería sonrojarse, ya que está sólo un puesto por encima de esa terrible situación. Y eso, para un club con el tercer presupuesto de la ACB, es inadmisible.
Los equipos que se dedican de manera profesional a sus disciplinas no están para muchas alegrías. Los del fútbol se llevan la palma. El Málaga CF, el equipo representativo de la provincia, es penúltimo en Primera División. La ilusión de su única victoria en el debut liguero se ha tornado ahora en tensión, nervios y dudas. Claro que cinco derrotas y un único empate suponen suficiente abono para sembrar de pesimismo el futuro más inmediato.
Sin representantes en Segunda División, los dos malagueños de Segunda B, la Unión Deportiva Marbella y la Unión Estepona CF, también pululan por el pozo del Grupo IV.
Los esteponeros marcan el territorio de la salvación y el descenso. Es el cuarto por la cola –bajan cuatro–, con 9 puntos en 9 jornadas. Y eso que el domingo le ganó 2-1 al filial del Sevilla. Peor le van las cosas a los marbellíes, que han pasado de luchar por el ascenso el pasado curso a verse en las profundidades de la tabla. El equipo de Montes es penúltimo, con 8 puntos. Y eso que ha reaccionado tras un arranque horrible que le ha llevado a ser el más goleado de la categoría con 19 tantos encajados.
En Marbella, eso sí, pueden alardear de que la escuadra se va a codear con los equipos de Primera en la Copa del Rey. La próxima semana, el Municipal marbellí se vestirá de gala para recibir la visita del Atlético de Madrid en los dieciseisavos de final del torneo del KO.
Tampoco están para tirar cohetes en Antequera. Y no porque su equipo de fútbol bajara este pasado curso de Segunda B a Tercera, sino porque su buque insignia, el BM Antequera 2010, es penúltimo de la Liga Asobal.
La crisis, como a todos, también le llegó al Antequera en la planificación de la presente campaña. Le obligó a reducir su presupuesto en un 30 por ciento. Eso se ha transmitido luego a la pista. En siete jornadas, los hombres de Antonio Carlos Ortega sólo han ganado un partido, han empatado otro y han perdido cinco. En su defensa hay que decir que el calendario ha sido terrorífico. Los del Torcal se han visto las caras con Ciudad Real, Barcelona, Valladolid o Navarra.
Luces y sombras. El panorama en el deporte profesional de elite de la provincia es desalentador. Esto sólo acaba de empezar, pero las sensaciones no son nada positivas. Tampoco, la verdad sea dicha, para el deporte humilde. A excepción de algunas salvedades, los equipos de Málaga no han firmado un buen arranque de temporada.
Valga el ejemplo del Atlético Málaga de la Superliga femenina de fútbol, que es sexto de siete equipos y tras cinco jornadas ha perdido cuatro choques y ha empatado uno, y ya ha encajado 23 goles.
En fútbol sala, el UMA-Antequera, que estuvo a un paso de ascender a la máxima categoría el pasado curso, sólo puede ser undécimo de 15 equipos. En cinco jornadas suma dos triunfos y tres derrotas. Y eso, gracias a su último triunfo, este fin de semana, ante el Bujalance (2-1).
Entre los ejemplos más positivos está El Clínicas Rincón de la Liga LEB Oro de básket. Es undécimo en una competición nacional, con 18 equipos, con un registro de 1-2. En balonmano femenino, el Costa Mijas es segundo en la Primera Femenina. La alegría, eso sí, no puede ser completa, ya que el Costa del Sol es el décimo de 12 equipos.