lucas martín. Málaga
La Universidad de Málaga iniciará en las próximas semanas la configuración del equipo técnico que extraerá las pruebas de ADN de los restos hallados en el antiguo cementerio de San Rafael. Según adelantó ayer el director de las excavaciones, Sebastián Fernández, la idea del rectorado es la convocatoria de becas que sirvan de apoyo a los trabajos, que se plantean complejos por el estado que presentan muchos de los cuerpos.
La institución académica pretende que el análisis se lleve a cabo con diligencia para acelerar la identificación de los fusilados y poner los restos a disposición de los familiares. La primera fase de los estudios de laboratorio, encomendados al departamento de Medicina Legal, en colaboración con el servicio arqueológico, concluirá presumiblemente en los próximos quince días. A partir de ese momento, se dispondrán las muestras de los allegados de los fallecidos. La Universidad de Málaga, espoleada por la Asociación contra el Silencio y el Olvido por la Memoria Histórica, quiere que los trabajos se desarrollen sin intervalos de inactividad. "Se quiere que exista continuidad entre los análisis a los familiares, que están a punto de terminar, y los de los restos", indicó Fernández.
La identificación de los cuerpos se inscribe en la última etapa de la investigación desarrollada en San Rafael, donde se han exhumado nueve fosas comunes, con la recuperación de 2.840 fusilados. La memoria del trabajo, que consta de más de 3.800 folios, fue presentada ayer en el auditorio del Museo Picasso. El acto concitó a los representantes de las tres administraciones que han participado en el proyecto, a las que se añade la Universidad de Málaga y la asociación.
La consejera de Justicia, Begoña Álvarez, destacó la importancia de las exhumaciones, que, por su volumen y magnitud, rebasan la cifra de restos rehabilitados en el resto del país y se equiparan a las intervenciones arqueológicas más relevantes del continente. "Es hacer justicia con quienes en su día sufrieron las consecuencias del peor fratricidio", resaltó.
Por su parte, el alcalde, Francisco de la Torre, elogió la investigación, que, reseñó, servirá para cicatrizar heridas y evitar que se repitan sucesos tan luctuosos y bárbaros como los que atestigua San Rafael. El documento, pionero en el país, fue presentado por Sebastián Fernández y precedido por las palabras de Francisco Espinosa, del colectivo de familiares, que subrayó la dureza emocional de los trabajos, observados, a diario, por muchos de los familiares de las víctimas.