jose torres. Málaga
Los vetustos Baños del Carmen se convirtieron ayer en el escenario de una película de acción. Bajo el guión de la guerra contra el narcotráfico y en la oscuridad de la noche, un impresionante despliegue policial con más de cuarenta agentes finalizaba con la detención de 18 personas y la intervención de 2.164 kilos de hachís, un tractocamión, una furgoneta y un turismo. Según pudo saber La Opinión de Málaga, todos los detenidos, salvo uno, son vecinos de Málaga, de entre 25 y 40 años, y mayoritariamente residentes en el barrio de San Andrés, en la capital.
Tres de ellos tuvieron que ser trasladados ayer a un centro hospitalario de Málaga para ser atendidos de síndrome de abstinencia, un indicio de cómo las mafias escogen a mano de obra barata para realizar las tareas más arriesgadas. Esta teoría la reforzó ayer la Cadena Ser, que informó de que muchos de los detenidos alegaron a los agentes llevar mucho tiempo en el paro y que los organizadores del alijo les habían prometido 4.000 euros a cada uno por el trabajo.
La Guardia Civil y la Policía Local de Málaga necesitaron para completar la acción algo más de una hora de carreras y confusión entre los vecinos de la zona, que vieron a decenas de agentes, uniformados y de paisano, empuñando armas y personas esposadas en el suelo.
Todo comenzó poco antes de las 00.00 horas. El Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil detectaba una embarcación sospechosa a unas millas de la costa. Los agentes blindaron el litoral desde Rincón de la Victoria hasta Guadalmar con la ayuda de la Policía Local de Málaga. Finalmente, el destino del hachís era los Baños del Carmen.
Las personas que ocupaban la embarcación y las que esperaban en la playa sumaban casi una veintena. El grito "Alto a la Guardia Civil" provocó una estampida que prosperó por las instalaciones del balneario, la calle Bolivia y la avenida Juan Sebastián Elcano, a la altura de la gasolinera. La más aparatosa la provocaron dos de los presuntos narcos, que iniciaron una breve fuga en sendos vehículos. Según la Benemérita, intentaron atropellar a un policía local y a un guardia civil, aunque no resultaron heridos de consideración. A ambos se le imputan, además de un presunto delito contra la salud pública, sendos por tentativa de atentado contra una agente de la autoridad y contra la seguridad vial.
Testigos. Miguel, un vecino de 36 años, vivió atónito algunas de las escenas en la zona de entrada de vehículos de los Baños del Carmen. "Vi gente corriendo en diferentes direcciones y pensé en una reyerta", explicó. Su impresión cambió cuando observó que algunos de los protagonistas iban armados. "Eran guardias civiles y policías locales. Algunos iban de paisano y en unos segundos detuvieron a cinco o seis personas. Uno de los agentes llegó a encañonar a tres que finalmente se tiraron al suelo", indicó Miguel, quien añadió que al final pudo ver cómo la Guardia Civil se llevaba un remolque repleto de fardos.
Menos gráfica es la versión de una trabajadora del chiringuito del antiguo balneario. "No me enteré de nada porque estaba en el interior del restaurante, pero mi marido vio a dos hombres agazapados entre los coches en el aparcamiento. Tras esperar unos minutos, vio a un agente y le transmitió sus sospechas. El agente fue a buscarlos y no supimos más", indicó la mujer.