MATUCHA GARCÍA. MÁLAGA
La difícil tarea de trabajar con estos menores que cometen hechos delictivos, poner coto a la rebeldía y mostrarles la cruda realidad y las consecuencias de sus actos tiene nombre y apellidos en Málaga. Se trata de la asociación Alternativa al Menor (Alme) que gestiona el centro de día Almedina financiado por la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta.
Inmaculada Bocanegra capitanea "un gran equipo de profesionales" compuesto por Almudena, Desireé, Carine, Carlos, Chelo, Lorena, Emilio y Víctor. Pedagogos, trabajadores sociales, psicólogos y criminólogos que ponen en práctica los "mejores" métodos y todo el empeño para que estos menores reconduzcan sus destinos.
"Hay que apostar por las medidas de régimen abierto. El chaval se lleva menos de un internamiento que de trabajar sus dificultades en un centro de día. Creo que es beneficioso para el menor, su familia y para la sociedad. Y además es más barato", defiende la coordinadora del centro, Inmaculada Bocanegra.
Ofrecen hasta 33 talleres de forma simultánea que se adaptan a las carencias y dificultades de cada menor. En las actividades de desarrollo personal trabajan habilidades sociales, igualdad de género, autocontrol de la violencia o sexualidad terapéutica.
El segundo bloque es el de formación académica. Existe un módulo de enseñanza secundaria de adulto, un aula de apoyo escolar, aula de expulsiones (para jóvenes que son expulsados de su centro y no lo ven como un castigo), de alfabetización-"ya que algunos no leen ni escriben con soltura"- educación vial y un programa de garantía social de ayudante de cocina.
"En el ámbito familiar trabajamos con una escuela de padres jóvenes, ya que hay muchos padres jóvenes y embarazadas. Les enseñamos cómo afrontar las presiones de una familia y a evitar embarazos y enfermedades sexuales", explica.
Bocanegra resalta que también cuentan con una escuela de padres, "de las pocas de España", cuyos hijos tienen sentencias judiciales o problemas con la justicia. El aula de control de la violencia dentro del ámbito doméstico es otro de los talleres que completan la oferta de este centro.
También proporcionan orientación laboral, planificando la búsqueda de empleo e imparten cursos sobre derechos y deberes del trabajador. Talleres de informática, educación para la convivencia (conocimientos básicos de actualidad) y trabajo individual terapéutico con el menor que lo requiera (por ejemplo si ha sufrido una agresión sexual en la infancia) son otras de las actividades.