J. V. RODRÍGUEZ. MÁLAGA
La fiesta del Primero de Mayo tuvo que volver a competir con un espléndido día de sol que abarrotó las playas de Málaga y esquilmó la asistencia a una manifestación que, pese a presentar unas cifras aceptables (7.000 personas según los convocantes, y entre 2.500 y 3.000 según la Policía Local), está muy alejada del esplendor de otros años en los que la conciencia de clase trabajadora salpicaba a una sociedad hoy mucho más atemperada. Y eso que, como señalaban ayer los líderes sindicales de CCOO y UGT, últimamente hay muchas razones para manifestarse: ni más ni menos que 115.000, tantos como parados ha arrojado en Málaga la Encuesta de Población Activa (EPA) en el primer trimestre de 2008 en un proceso de desaceleración económica de incierto futuro .
Bajo el lema ´Es el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva´, la manifestación del Día Internacional del Trabajo arrancó poco después de las 11 de la mañana de la esquina de Muelle de Heredia con la Alameda de Colón.
Centenares de sindicalistas y simpatizantes (también de otras centrales como CGT), colectivos de apoyo a los inmigrantes, agricultores y ganaderos de la UPA o jubilados con alma reivindicativa emplearon una hora en subir la avenida, atravesar la Alameda Principal y enfilar la calle Larios hasta la Plaza de la Constitución.
Con proclamas como ´¡No nos mires, únete!´ lanzadas a los viandantes, los manifestantes iban en todo momento acompañados por un grupo de folclóricos bolivianos, varios titiriteros y un rumano que, con su acordeón, acompañaba los lemas sindicales.
Recuerdos. Un lugar destacado lo ocuparon unos 120 trabajadores de Vitelcom, algunos de ellos ataviados con sus batas blancas, que volvían a reclamar una salida para su desesperada situación, después de que la multinacional surcoreana Hyundai haya renunciado a la compra. Ya en el paro, los 287 trabajadores esperan que la Junta de Andalucía busque ahora otro comprador, mientras los administradores concursales trabajan en un borrador de demanda contra Hyundai en la que le reclamarán hasta 5 millones de euros.
A la convocatoria acudieron varios cargos de la Junta de Andalucía como la delegada de Igualdad y Bienestar Social, Amparo Bilbao, el delegado de Empleo, Juan Carlos Lomeña, y el director de la Agencia IDEA en Málaga, Rodrigo López. Por parte del PSOE, acudió la secretaria provincial, Marisa Bustinduy, junto a Miguel Ángel Heredia, Luis Tomás, Juan Paniagua o Francisco Javier Paniagua. Por IU se pudo ver a Pedro Moreno Brenes y Antonio Serrano (separados), a José Luis Centella y a un irreductible Antonio Romero.
Ya en la Plaza de la Constitución, los mensajes lanzados por los secretarios provinciales de CCOO, Antonio Herrera, y Manuel Ferrer, de UGT, incidieron en la necesidad de reorientar el crecimiento económico de Málaga hacia un modelo de desarrollo sostenible que avance hacia un pleno empleo más estable y seguro.
"Han sido años en Málaga de un crecimiento especulativo basado en la construcción, y ahora lo que necesitamos es una inversión productiva", señalaron los sindicalistas", que aprovecharon para mostrar su total rechazo a los "fascistas" de ETA por tratar de reventar el 1 de mayo a base de bombas.
Herrera y Ferrer, que tuvieron mensajes de apoyo para el Sahara, Palestina y el Tíbet, reclamaron la solución de conflictos laborales en Málaga como el de las grúas, el de transportes de pasajeros o el de las aperturas en festivo de las tiendas del centro comercial Vialia, entre otros. También hubo un sentido recuerdo a las 47 personas fallecidas el pasado año en accidente laboral en Málaga y a los siete que, en 2008, han perdido ya la vida en una sangría humana, sencillamente, insostenible.
"Se trata de la especulación que hacen con la seguridad muchos empresarios a cambio de la muerte de los trabajadores. Ponen a los trabajadores en una ruleta y al que le toca muere. Ellos siempre ganan", lamentaba Ferrer. La Internacional y el himno de Andalucía despidieron a los presentes. La fiesta fue pacífica hasta el final.