IGNACIO A. CASTILLO. MÁLAGA
El 44,4% de los centros andaluces se ha sumado ya al Programa de Calidad y Mejora de los Rendimientos Escolares. La respuesta ha sido desigual, también en esta segunda convocatoria, en la que la gran mayoría de los institutos de Secundaria ha vuelto a decir ´no´ a la orden de incentivos. Y de forma contundente, además. En Málaga, según los datos que aporta el sindicato Ustea en su página web (www.ustea.org/ educacion) 89 IES que de nuevo lo han sometido a votación en sus claustros de profesores han renegado, por segunda vez, de esta plan y sólo 39 han accedido a adherirse.
Muchos profesores continúan pensando que este programa no es más que un chantaje a la profesión docente. "Nos pone en la tesitura de aprobar más o cobrar menos", explica Gonzalo Guijarro, portavoz de Apia, otra organización contraria a una orden que, según dice, trata de responsabilizar en exclusiva a los maestros del fracaso escolar en Andalucía.
La respuestas de los centros de Primaria, sin embargo, ha sido más favorable, aunque la mayoría de los que han sometido a consulta su adhesión al programa también han votado en contra (59 han aceptado y 79 lo han denegado, según las mismas fuentes de Ustea).
Educación, por su parte, destaca que ya son 1.483 los colegios e institutos de la red pública que este curso desarrollarán estos programas específicos. Del mismo modo, resalta que para incorporarse, los centros deben contar con el respaldarlo de dos tercios de los profesores del claustro.
El programa de calidad constituye una de las iniciativas recogidas en la Ley de Educación de Andalucía (LEA) para la mejora de la calidad del sistema educativo. Es de carácter voluntario.
Los centros implementan su programa de calidad en un horizonte temporal de 4 cursos. El profesorado percibirá incentivos que podrán llegar a los 7.000 euros, distribuidos en 600 euros el primer año, 1.200 euros el segundo y 1.800 el tercero. Si la evaluación es positiva, el último año el complemento podrá llegar a los 3.400 euros.
En la primera convocatoria del pasado curso escolar, el 65% de los centros se negaron a aceptar este programa (el 85% de los institutos de Secundaria). Desde entonces, se han sucedido las manifestaciones contrarias, la última, el martes en Sevilla, que congregó según Apia a unas 1.500 personas.