IGNACIO A. CASTILLO. MÁLAGA
La mitad de los centros educativos de la provincia de Málaga forman parte ya del Plan de Fomento de la Lectura y Bibliotecas, puesto en marcha desde hace dos años por la Consejería de Educación, con el objetivo de que los colegios e institutos desarrollen políticas encaminadas a convertir las bibliotecas en unos lugares donde se encuentren recursos de apoyo al aprendizaje. Unos 100.000 alumnos en la provincia se benefician de esta novedosa iniciativa.
Y los frutos se están recogiendo poco a poco, como explica José García, coordinador regional de este programa, que realiza su trabajo desde la Delegación Provincial de Málaga. En concreto, 159 colegios de Infantil y Primaria y 98 institutos de Secundaria han iniciado este tipo de actividades, que, del mismo modo, sirven para combatir las elevadas tasas de fracaso escolar que mantiene la provincia, y que duplica la media del resto de países de la UE. Y es que, con estas actividades en las bibliotecas escolares, se desarrollan varias competencias básicas, como la lectora, la comprensión lectora y la intelectual, es decir, que quien comprende lo que lee asume los conocimientos de una forma más ágil y eficaz.
Pero, del mismo modo, destaca García, en tan sólo cuatro años se ha duplicado el número de centros docentes que han automatizado sus bibliotecas escolares, pasando de un 39,8% en 2004 a un 86,3% en la actualidad. "Esto supone una mayor y mejor organización de las fuentes bibliográficas, modernización de las instalaciones y registros y apertura", explicó el coordinador del plan.
Este plan cobra una mayor importancia después del último informe PISA, cuyos resultados se publicaron en el otoño del 2006, y que evidenciaban el bajo nivel de los alumnos españoles, en general, y andaluces en particular, en cuanto a comprensión lectora se refiere, y se encendieron las luces de alarma. El problema radica en que un tercio de los alumnos de la ESO reconoce que jamás coge un libro en su tiempo de ocio, cuando el hábito de lectura debería ser, y más a estas edades, precisamente un hábito.
Los 257 centros que forman parte en Málaga de este plan han recibido 771.000 euros de la Consejería de Educación para desarrollar sus proyectos, mejorar sus bibliotecas, adquirir nuevos libros... "Esto supone una media de 3.200 euros por centro", señaló García. Del mismo modo, el programa aporta materiales periódicos.
"Cada trimestre enviamos el boletín ´Libro abierto´, que incluye novedades bibliográficas, experiencias de lectura, convocatorias... y también tenemos una web (www.juntadeandalucia.es/averroes/ bibliotecaescolar/) que incorpora recursos de apoyo tanto a los centros, profesores, alumnos y familias", concluyó.
Además se ha puesto en marcha la ´Red profesional de lectura y biblioteca escolar´, en la que participan 700 docentes de la provincia por vía telemática.