LA OPINION / MÁLAGA
El pasajero de un vuelo de Spanair que conectaba Barcelona y Málaga, contó a La Opinión de Málaga la terrible experiencia por la que pasaron los que iban a bordo cuando su avión llegó a Málaga, prácticamente en el momento en el que se destaban los efectos del tornado. El vuelo tenía prevista su llegada a las 21.45, y después de aguardar durante mucho tiempo en el aire esperando un buen momento para tomar tierra, hizo un primer intento de aterrizaje que fue abortado. Posteriormente, el avión se dirigió hacia Sevilla y, según relata uno de sus pasajeros, Juan Antonio de Luque, el aparato recibió la descarga de tres rayos. Finalmente, pudo aterrizar en la capital hispalense, donde la tripulación decidió volver a Málaga, aspecto al que se negaron los viajeros.