LA OPINIÓN. MADRID
El Gobierno aprobó ayer el real decreto ley por el que se crea el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para regular las ayudas al sector financiero y "crear confianza en el sistema, frente a los problemas que puedan surgir" y para que cumpla su "tarea esencial" de dar créditos.
Así lo aseguraron en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros las dos vicepresidentas del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado, quienes admitieron que, aunque el sector bancario ha demostrado su "probada solvencia", en la actual situación algunas entidades podrían tener dificultades.
El fondo, que pretende crear confianza en el sistema financiero, pone las bases del camino que se habrá de seguir, especialmente con las fusiones, y se aprueba en un momento "inmejorable" para iniciar la reestructuración del sector financiero, y para que los 49 bancos, 46 cajas y 90 cooperativas de crédito "se refuercen por procesos de fusión, concentración o absorción", indicó Salgado.
El FROB permitirá a las entidades financieras españolas disponer de un máximo de 36.000 millones este año para afrontar su reordenación o reforzar sus recursos. Salgado subrayó que la reestructuración es para todo el conjunto del sistema, no sólo para las cajas, como se ha tendido a señalar en estos meses.
Una de las claves que explicó la ministra fue la potestad que tienen las comunidades autónomas para autorizar las fusiones de las cajas, que se mantendrán invariables, si bien el Banco de España tendrá la autoridad en casos de intervención de una entidad.
El FROB se financiará con 6.750 millones procedentes de recursos públicos y 2.250 millones de las entidades financieras a través de las aportaciones de los Fondos de Garantía de Depósitos. Esto supondrá que el Estado aportará el 75%, y las entidades el 25% restante de los 9.000 millones de capital inicial con que contará.
Gasto. El Fondo tendrá una capacidad de endeudamiento total de 90.000 millones más, según Salgado, quien insistió en que este instrumento "no supone un gasto para el contribuyente". El Gobierno informará trimestralmente al Congreso de la actividad del fondo y, si se interviene una entidad, acudirá a la Cámara Baja.
Por otro lado, Salgado afirmó que la posible fusión de las cajas de ahorros catalanas es una operación "en el ámbito privado" y que, por tanto, no estaría regulada por el decreto ley aprobado.
Reacciones. El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que el FROB es "un parche" y en ningún caso "la ley que hay que hacer". Así, consideró que duda de la efectividad de este fondo, sobre todo para "resolver el principal problema" que afecta a España: el flujo de crédito a las pymes, los autónomos y las familias.
Por su parte, IU denunció que el FROB persigue una "privatización encubierta" de las cajas y reclamó al Ejecutivo que asegure el control público de la gestión de aquellas entidades bancarias que reciban fondos del Estado.
Desde CCOO se mostraron de acuerdo con el fondo y esperaron que no sirva para que se abra una vía que inicie un proceso "encubierto" de privatización del sistema de cajas a través de la entrada de capital privado. Igualmente, UGT pidió "vigilancia" para evitar la privatización.
Desde la AEB consideraron que el FROB no puede sustituir "la responsabilidad individual que cada entidad tiene en la resolución de sus problemas". Mientras, la CECA aplaudió la aprobación de esta hoja de ruta, y valoró que no suponga una recapitalización general para todas las entidades.