IGNACIO A. CASTILLO. MÁLAGA
El prestigioso abogado laboralista y economista Leopoldo del Prado falleció ayer en Málaga a los 61 años, después de sufrir una larga enfermedad que le llevó a quirófano el pasado jueves y le dejó en coma los últimos dos días de su vida.
Un histórico del comunismo en Málaga, militante del PCE en la clandestinidad, llegó a ser candidato por esta formación a la alcaldía de Málaga en las primeras elecciones democráticas de 1979. Obtuvo 7 concejales, lo que permitió hacer un pacto de gobierno entre el PSOE, PCE y PSA, siendo elegido primer teniente de alcalde, puesto que ocupó hasta 1981, cuando fue expulsado del partido, junto a otros compañeros, como Gloria Fernández, con la que también trabajaba en el despacho profesional de la calle Duquesa de Parcent. "Nos echaron gente que hoy milita en el PSOE", dijo Fernández, que hizo un repaso de la trayectoria política de este abogado y economista.
A raíz de esta expulsión, militó en el Partido Comunista del Pueblo Andaluz (PCPA) e incluso volvió a presentarse en las últimas municipales de 2007 al frente del Bloque Andaluz de Izquierdas (BAI).
Sus amigos y compañeros destacan el carácter activo y dinámico de Del Prado, incluso aventurero, que le llevaba a liderar proyectos abocados, en principio, al fracaso. "Era muy impulsivo y apasionado, pero él solo era capaz de mantener la estructura de un partido", señala Inocencio Fernández, que trabajó con Leopoldo del Prado en los servicios jurídicos de CCOO durante los primeros años de la constitución del sindicato en Málaga.
José Antonio Castro, coordinador provincial de IU, se lamentó por esta pérdida y mostró el pésame de su coalición. "Aunque hacía tiempo que no militaba, Leopoldo ha sido para todos nosotros una referencia de la izquierda alternativa en Málaga, de la izquierda social y política. Nunca abandonó sus ideas y tenía muy claro que el ejercicio del Derecho lo realizaba desde la trinchera de los trabajadores".
Clandestinidad. Trabajó en la clandestinidad y en 1972 fue sentenciado a 7 años de cárcel. "Contra Franco se vivía mejor", respondía con cierta sorna y parafraseando a Vázquez Montalbán en una reciente entrevista publicada por este diario. Ese año conoció a Emma Castro, su mujer durante 37 años. No tuvieron hijos, "por su militancia política", señaló ayer la esposa de Del Prado. "A Leopoldo no se le entendía sin un libro en las manos. Era una persona muy inteligente, muy sensible, amigo de sus amigos, y siempre ha vivido intentando hacer las cosas lo mejor posible y defendiendo a los que menos tenían", explicó Emma Castro, quien destacó también su afición por viajar. "Ha visitado los cinco continentes".
Leopoldo del Prado será incinerado hoy a las 20.00 horas tras una ceremonia civil en Parcemasa, que comenzará a las 18.30 horas.