L.O.
Javier Sardá, que prepara su regreso a TV con el nuevo programa de entrevistas Usted perdone para Antena 3, lanza a la venta el próximo 11 de abril el sorprendente y revelador libro autobiográfico Mierda de infancia (Ediciones B), según informa la web vertele.com.
En el mismo, el comunicador catalán se desnuda para contar capítulos de su vida que le han marcado, como fue la muerte de su madre cuando era niño, o la pérdida de su hermano pequeño por las drogas y el sida, un libro donde el dolor se solapa con la ironía, según recoge El Periódico.
Sardá retorna a una infancia que se inician en Montcada, donde se vio obligado a vivir junto a su hermano Juan bajo la tutela de los que él llama «falsos abuelos» (el segundo marido de su abuela materna y la esposa de éste, con la que se casó tras enviudar).
Le obligaron a separarse de sus hermanos mayores, Rosa María, Santi y Fede, que se quedaron en Barcelona con su padre. Con el tiempo, se enteró de que aquella separación que tan poco le gustaba se debió a la enfermedad de su madre. El padre y sus hermanos se volcaron en atenderla y no podían cuidar a los más pequeños.
El comunicador catalán desvela, con su habitual fina ironía, que no llegó a conocer a sus verdaderos abuelos. A uno de ellos, el paterno, lo asesinaron de tres disparos, un crimen que nunca fue investigado y que la familia atribuye a motivos políticos. Precisamente, el señor Casamajor surge de aquellos yayos que no conoció. Sardá creó un falso abuelo pero hecho a medida.
Javier Sardá también repasa en el libro los acontecimientos que marcaron su adolescencia en los últimos años del franquismo, lo mal que le sentó el primer porro que fumó, sus vivencias ante la ejecución de Puig Antich, su militancia en el PSUC mientras Franco agonizaba, la paliza que le dieron los grises en una manifestación, su paso por la universidad, la mili en Valencia, la muerte de John Lennon, el 23-F...
Por último, también es emotivo el relato de la muerte de su padre, ocurrida una noche de San Juan mientras en Barcelona estallaban los petardos y la gente se divertía en las verbenas. Y la mencionada y desgarradora pérdida de Juan, su hermano pequeño, a los 26 años, a causa del sida, en el invierno de 1988.