Comparativa de pólizas

El seguro del coche, ¿a terceros o a todo riesgo?

Analizamos cuándo es conveniente contratar una póliza a terceros ampliada o una a todo riesgo con franquicia

18.10.2013 | 13:14
El seguro del coche, ¿a terceros o a todo riesgo?
El seguro del coche, ¿a terceros o a todo riesgo?

Cuando se va a asegurar un coche, los elevados y variados importes de las primas hacen que el asegurado compare al máximo las condiciones de cada póliza para ver cuál es la que le conviene sin que se dispare el importe a desembolsar.

Poca gente contrata el seguro básico u obligatorio. Suele optar por el seguro a terceros ampliado o bien por el todo riesgo con o sin franquicia.

Este último, el de sin franquicia, difiere mucho en precio a las otras opciones, con lo cual nos preguntamos hoy cuándo es el caso en el cuál se debe de contratar un seguro a terceros ampliado y cuando optar por uno a todo riesgo con franquicia, ya que son las dos pólizas que más se pueden parecer en precio dentro del ramos de seguros de automóviles.

Primero veamos qué es lo que asegura cada una de estas pólizas.

El seguro a terceros ampliado, por mucho que se amplíen coberturas, solo cubre los desperfectos a la parte contraria, entre ellos los daños físicos y materiales. Este seguro nunca cubrirá los gastos materiales que tenga nuestro vehículo cuando el siniestro haya sido debido a nuestra culpa.

El seguro a todo riesgo con franquicia sí que cubre los daños propios (aparte de los que se le puedan producir a terceros) en caso de siniestro con culpa, pero cuando estas sean superiores a una determinada cuantía (que es lo que se denomina franquicia y que deberá de abonar siempre el asegurado en caso de siniestro con culpa).

En el primer caso, el seguro a terceros ampliado permite escoger la ampliación de la Responsabilidad Civil Obligatoria, la Defensa Jurídica y Reclamación de daños, Asistencia en viaje, siendo las más comunes las ampliaciones sin culpa del conductor de siniestro como el robo, incendio y lunas. Estas coberturas añadidas van aumentando el precio de la prima y asemejándose a la de todo riesgo con franquicia.

El todo riesgo con franquicia persigue que se cubran los daños propios de nuestro vehículo en un siniestro por nuestra culpa y, cuanto mayor sea el importe de la franquicia a desembolsar en caso de siniestro, más se parecerá el importe final de la prima al seguro a terceros ampliado.

El factor clave que nos va a obligar a optar entre la contratación de uno y otro dependerá básicamente de las características del vehículo que se quiere asegurar, así como del historial de accidentes que haya tenido el titular de la póliza.

Pasados el primer y segundo año de vida del coche, donde recomendamos siempre que el seguro a contratar sea a todo riesgo sin franquicia o con una pequeña franquicia, el tercer y cuarto año el valor del coche ha caído bastante, pero en el caso de un siniestro grave aún el desembolso por el arreglo es cuantioso, con lo cual estos dos años aconsejaríamos la contratación de un seguro a todo riesgo con una franquicia elevada que haría que la prima a pagar anualmente se redujese bastante.

Ahora bien, si el historial del conductor que asegura el vehículo indica que anualmente da siempre un parte, deberá de tener en cuenta que además de abonar la prima, cuando se produzca el siniestro deberá de realizar un desembolso, con lo cual quizás la franquicia no debería de ser muy elevada. Si el conductor lleva años sin dar partes, la franquicia podría ser mayor.

Si lo que optamos es por asegurar un coche de más de 4 años, cuando el valor de reposición a nuevo del vehículo ha bajado ya mucho, no tiene sentido el asegurarlo a todo riesgo con franquicia ya que lo que rebaja la prima de la póliza el contratar esta modalidad hace que se aproxime a un terceros ampliado.

Los vehículos llegan a una determinada fecha de antigüedad en la cual su valor real hace que no compense de ninguna manera el asegurarlos a todo riesgo, ya que en caso de siniestro total a lo mejor la indemnización recibida no llega ni al valor de comprar el mismo vehículo en el mercado de segunda mano con las mismas características.

Y es lógico, cuando el valor del bien asegurado baja, el importe de la prima que debemos de pagar por asegurarlo también debe bajar.

Si vamos a edades del coche, los dos primeros años lo ideal es el seguro a todo riesgo sin franquicia, el 3º y 4º año el seguro a todo riesgo con franquicia (dependiendo esta del tipo de coche y uso que se le dé) y a partir del 5º año el seguro a terceros ampliado.

Factores como que duerma en la calle o en el garaje, que se use esporádicamente o a diario, son puntos a contemplar también a la hora de contratar la póliza de nuestro coche.

Jose Luis del Campo, iAhorro

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