Hipnotista

"Cualquiera puede ser hipnotista, desde un dentista a un ama de casa"

Jeff Toussaint comenzó su carrera hace 25 años en Venezuela y hoy es considerado uno de los mejores ilusionistas del mundo

20.07.2015 | 05:00
"Cualquiera puede ser hipnotista, desde un dentista a un ama de casa"

Este francés asegura que la hipnosis «deja huella en el corazón y en la mente de la gente»

¿Cómo se inició en el mundo del hipnotismo?
Empecé hace tiempo. Yo trabajaba en Venezuela en una tienda de santería y brujería que regentaba un parapsicólogo. Un día, entre las cosas de la trastienda, lo vi haciendo hipnosis y no me lo creí, pensé que eran tonterías. No obstante, aprendí con él los principios básicos para hacerlo. Unos años después, pasando la noche con unos amigos en la playa junto a una hoguera me propusieron que pusiera en práctica lo que había aprendido aún sin que yo terminase de creérmelo del todo, pero resultó que mi amigo entró en hipnosis, y ahí me di cuenta de que sí era real.

¿Ser hipnotista es un don o es práctica?
No es un don en absoluto, cualquier persona, desde un ama de casa a un dentista, puede ser hipnotista. La hipnosis es la capacidad del ser humano de centrarse en un tema y desconectar del resto. Yo solo mantengo los parámetros de esta condición natural, así que podría decirse que no es que yo hipnotice, lo hace la mente de los propios voluntarios. En el día a día acumulamos problemas y estrés, la hipnosis lo que hace es compilar información para que la persona se desahogue, como en una terapia de grupo. Consiste en que volvamos a la imaginación y a la infancia, funciona como una visión.

¿Es necesario pasar antes por la magia o son mundos completamente separados?
Son dos mundos separados, y mucho. Los magos no tienen del todo buena relación con la hipnosis, son muy reticentes. Aunque ya haya muchos que practican la hipnosis y la incorporan a sus espectáculos no es necesario en absoluto pasar por la magia para llegar al hipnotismo y viceversa, aunque sí es cierto que la hipnosis ayuda en cierta manera a la magia porque, al fin y al cabo, la magia consiste en sugestión.

¿Por qué hipnotizar a la gente?
Porque es divertido. La gente disfruta con su imaginación. En el día a día estamos saturados por la televisión, por el teléfono, por el consumismo, etc. Y la gente tiene que aprender a usar su imaginación para divertirse, mejorar y conocerse mejor. Manejar la mente y el cuerpo es el poder del ser humano y el que permite alcanzar una felicidad plena. La hipnosis deja huella en el corazón y en la mente de la gente. A todos los voluntarios les dejo las herramientas para cambiar, dejar atrás las fobias y la ansiedad, por eso después de una sesión se sienten bien, pero para eso se tiene que dejar llevar, así tendrá acceso al 100% de su memoria. La hipnosis es la mejor terapia que hay.

¿El control mental requiere de responsabilidad? ¿Supone algún peligro?
La hipnosis es una capacidad natural del hombre, yo solo la potencio. Ese momento en el que parece que se te ha ido la olla y te has quedado medio ido, eso es hipnosis. De modo que, al ser algo natural, de cara al consciente no supone ningún riesgo en absoluto. Por supuesto, tiene limitaciones, una persona con síndrome de Asperger o con problemas para concentrarse en un tema durante cierto tiempo no puede hipnotizarse, pero no es peligroso. El problema es que hay mucha leyenda urbana al respecto, hay historias de gente que usa la hipnosis para robar y cosas así, pero eso son fantasías. En mis 25 años en esto nunca he visto nada parecido ni a nadie entrando en pánico. La hipnosis tiene solo un uso terapéutico.

¿Cómo se enfrenta a los escépticos?
Les invito a participar. Si vienen con la mentalidad de retarme y pensando que no podré con ellos no lo conseguiré, porque la hipnosis requiere de colaboración. Lo más importante para el voluntario es dejarse llevar, a partir de ahí el nivel de profundidad es variable. Mucha gente no cree en la hipnosis pero la verdad es que todo el mundo lo hace cuando conduce, cuando habla por teléfono. La hipnosis consiste en poner el botón de off y seguir haciendo cosas inconscientemente. Es algo que hacemos cuando el consciente tiene una posición de sobrecarga, dejamos que parte del trabajo lo haga el subconsciente y que el cuerpo se relaje y desconecte. Es una concentración diferente, pero no se está durmiendo, no se trata de caer en un sueño.

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