EFE
En la operación, denominada "Pupas" y desarrollada simultáneamente en dos establecimientos de Alicante y Cuenca, han intervenido agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de Madrid, de Alicante y de Castilla-La Mancha.
En el club de Alicante han sido detenidos dos hombres, ambos españoles, mientras que los agentes han arrestado en el de Cuenca a un ciudadano eslovaco, a otro originario de Rumanía y a una mujer paraguaya.
Asimismo, un tercer español ha quedado imputado por su presunta relación con el grupo y once mujeres que residían ilegalmente en los dos establecimientos han sido apresadas por infracción de la Ley de Extranjería.
Los presuntos miembros del grupo, algunos de ellos con antecedentes por favorecimiento de la prostitución y contra los derechos de los trabajadores, han sido puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Alicante y Cuenca, que han decretado el ingreso en prisión para los dos máximos responsables de la organización, según las mismas fuentes.
Las mujeres captadas debían saldar a la banda una "deuda" cercana a los 3.500 euros con su trabajo en los clubes por haber sido traídas a España.
Los encargados de los locales les imponían normas estrictas y de obligado cumplimiento sobre el horario, la forma de vestir y el trato con los clientes, cuya desobediencia llevaba acarreada una multa económica y el pago del quince por ciento de lo que obtenían las mujeres por ejercer la prostitución.
Además, éstas tenían totalmente prohibida la salida del local sin el preceptivo permiso, lo que conllevó en su momento a la agresión por parte del personal de seguridad a un cliente que pretendía salir del club con una mujer que no lo había solicitado previamente al encargado del establecimiento.
Los locales disponían de gimnasio, tiendas y peluquería, por lo que las mujeres estaban también obligadas a usar y adquirir los productos y servicios de los clubes, con lo que aumentaba la deuda contraída con la banda.
En los registros practicados en los clubes, los agentes se han incautado de ordenadores portátiles, equipos de grabación, casi 4.000 euros en efectivo, documentaciones personales y billetes de avión, entre otros efectos.