agencias. Sidney (Australia)
Un hombre de 70 años de edad murió ahogado por las fuertes riadas que sufre desde hace días el noreste de Australia, donde según fuentes oficiales son ya al menos dos personas las que han perdido la vida por las inundaciones.
El cadáver fue hallado bajo un vehículo sumergido en Coffs Harbour, 540 kilómetros al norte de Sidney, según un oficial de la policía de esta ciudad. Previamente, otro varón de 46 años pereció golpeado por una plancha de metal arrojada por el viento en la zona turística del Gold Coast en el estado de Queensland.
Aisladas. Hasta el momento, 21.500 personas han quedado aisladas por las riadas y se esperan miles de evacuados en los estados de Nueva Gales del Sur y Queensland, que han declarado zonas catastróficas las áreas afectadas.
El primer ministro australiano, Kevin Rudd, ya ha anunciado que visitará el lugar la próxima semana. Los aguaceros han remitido, pero el riesgo ahora son las olas gigantes de hasta 10 metros de altura, por lo que las autoridades han pedido a los residentes de zonas costeras que abandonen sus casas y extremen las medidas de precaución.
En febrero, la misma región de Australia también padeció fuertes inundaciones que en aquella ocasión afectaron a un área de más de un millón de kilómetros cuadrados, costaron la vida a una niña de 12 años y destruyeron unas 3.000 viviendas. El temporal ha afectado también al puerto de Newcastle, el principal punto de exportación de carbón del mundo. Un portavoz de los servicios portuarios explicó que se han registrado algunas cancelaciones en las salidas de buques, aunque de momento la repercusión de estas lluvias en la exportación de carbón ha sido "insignificante".