la opinión. Granada.
La Guardia Civil ha desmantelado una banda organizada dedicada al hurto de frutos subtropicales en fincas de Salobreña con la detención de ocho jóvenes como presuntos autores de la sustracción de más de diez mil quinientos kilos de aguacates, chirimoyas y mangos.
Los arrestados tienen edades comprendidas entres los 18 y los 22 años, son de nacionalidad española, la mayoría con antecedentes policiales, y los ocho tienen su domicilio en Salobreña, según informó ayer el Instituto Armado. La operación que ha acabado con estas detenciones está abierta desde el pasado mes de octubre, después de que la Guardia Civil recibiera varias denuncias por hurto de frutos subtropicales que se concentraban en la vega de Salobreña.
Los agentes constataron a lo largo de la investigación que los jóvenes detenidos vendieron ingentes cantidades de fruta en distintos almacenes de la comarca sin ser ninguno de ellos propietario de finca alguna, y que utilizaron para ello varios vehículos que algunos testigos sitúan cerca de las fincas que sufrieron hurtos de fruta.
Organizados. Los jóvenes estaban perfectamente organizados tanto a la hora de sustraer la fruta, como a la hora de venderla. Así, cuando iban a hurtar fruta, mientras unos se afanaban en llenar cajas con chirimoyas, aguacates o mangos, otros vigilaban los caminos para evitar ser sorprendidos por la Guardia Civil o por los propietarios de las fincas. La fruta sustraída la escondían después en garajes de la localidad para no venderla de forma inmediata y así no levantar sospechas.
La Guardia Civil ha comprobado que los detenidos son presuntos responsables de la sustracción de al menos 5.600 kilos de aguacates, 4.000 kilos de chirimoyas y 900 kilos de mangos. En una operación anterior, la Guardia Civil de Salobreña ya detuvo el pasado mes de noviembre a un vecino de Molvízar como presunto autor del hurto de más de cinco toneladas de frutos subtropicales.
Esta operación es una más dentro de las que la Guardia Civil está llevando a cabo en toda la provincia para erradicar los robos de frutos del campo, robos que han generado una gran alarma social entre los agricultores