LA OPINIÓN. PUERTO PRÍNCIPE.
Los 33 menores de entre dos meses y 12 años de edad que iban a ser sacados ilegalmente del país por un grupo de estadounidenses han sido alojados en un centro de acogida de la ONG Aldeas Infantiles SOS situado en Santos, a las afueras de Puerto Príncipe. Los niños estaban "agotados, hambrientos y sedientos", según reveló Aldeas Infantiles.
La mayoría de los niños estaban en condiciones emocionales muy malas y uno de los bebés tuvo que ser hospitalizado", explicó la ONG. Sin embargo, "actualmente todos se encuentran en buen estado de salud". Miembros de la Cruz Roja dominicana prestaron asistencia médica a los menores tras su llegada a la Aldea de Santo, donde fueron admitidos tras una solicitud del Instituto de Bienestar Social de Haití. Según los primeros datos, algunos de estos niños tienen padres a los que se habían persuadido con pretextos falsos para entregar a sus hijos, sostiene Aldeas Infantiles.
Una de las madres que acudió a recoger a sus hijos mostró una carta de la Organización Nueva Vida, New Life Children Refuge en inglés, a la que supuestamente pertenecían los diez misioneros estadounidenses arrestados. "Tenemos un hermoso lugar para vivir con un campo de fútbol, piscina, muy cerca del mar. Contamos con la autorización del Gobierno para llevar a los niños y bebés de hasta 10 años a estos orfanatos de República Dominicana. Los familiares y amigos pueden visitarlos y ver el funcionamiento en nuestra página web...", explica la carta.
El autobús que transportaba a los estadounidenses y a los 33 supuestos huérfanos fue registrado el viernes por la noche en el control de Malpasse, el principal paso fronterizo entre Haití y República Dominicana. Los agentes haitianos detuvieron a los estadounidenses por no tener documentación alguna que justificara la tutela de los menores y más tarde las autoridades haitianas revelaron que la mayoría de ellos tenían en realidad familia.
Ahora un juez haitiano examina el caso para decidir si los religiosos estadounidenses arrestados serán juzgados en Haití o serán trasladados a Estados Unidos para ser encausados, según explicó la ministra de Comunicación haitiana, Marie Lassegue.
Por otra parte, un equipo español, con ayuda de las fuerzas de seguridad haitianas, analizará 5.000 muestras genéticas de niños que buscan a sus padres y de familias que denunciaron la pérdida de sus hijos después del seísmo del 13 de enero, una iniciativa que persigue además atajar el tráfico ilegal de menores en el país.
Para la realización de los análisis, España ha ofrecido gratuitamente a Haití el programa ADN-Prokids (ADN por los niños) de la Universidad de Granada, que ha identificado a unos 200 niños en doce países desde el año 2006.