LA OPINIÓN. MÁLAGA.
El pedófilo sospechoso del secuestro de Madeleine McCann, Raymond Hewlett, confesó en su lecho de muerte que sabía quien había secuestrado a la niña en el verano de 2007. En una carta a su hijo Wayne, negó tener nada que ver con la desaparición de Maddie, pero afirmó que ésta había sido raptada por orden de una banda gitana que secuestra a niños para las parejas ricas que no pueden tener hijos o adoptar.
«No tuve nada que ver en el rapto de Maddie pero sé lo que pasó». Estas son las palabras póstumas de Raymond Hewlett que, con 62 años, relató antes de fallecer a causa de un cáncer de garganta, según publicó el diario inglés The Sun.
Hewlett se encontraba en Portugal en el momento del secuestro de Maddie. En el escrito, según cuenta en el diario su hijo Wayne, su padre relata que un muy buen amigo gitano le confesó «un día de borrachera» que el rapto de Maddie había sido planeado por una mafia gitana que traficaba con niños. «Tenían que encontrar una niña rubia, como Maddie» para una pareja rica que «no podía tener hijos». Los miembros de la mafia elegían a la víctima, la fotografiaban y se la remitían a sus compradores. Si aceptaban, se realizaba el secuestro.
Su versión de los hechos coincide con una de las primeras tesis barajadas al comienzo de la investigación, según señalan fuentes del caso al rotativo británico, por lo que a Wayne, un constructor de 40 años que no tenía ninguna relación con su padre, la carta le parece «verosímil». Además, durante la investigación, se descubrió que en los días anteriores a la desaparición de Madeleine McCann, varios hombres estuvieron haciendo fotografías a los niños en el complejo Ocean Club.
Nueva línea de investigación
Las autoridades lusas y británicas, que ya en su día investigaron a Hewlett por su presunta implicación con la desaparición de la pequeña Madeleine, aún no se han pronunciado sobre la supuesta misiva del fallecido, aunque el portavoz de la familia McCann espera que la policía siga esta nueva línea de investigación con el fin de dar con el paradero de la pequeña. Además ha emitido un comunicado agradeciendo a Wayne Hewlett que haya sacado a la luz esta información, cuando ya se cumplen tres años de la desaparición de la menor durante los que la familia McCann no ha dejado de buscarla y ha seguido todos las pistas que se han aportado. También aseguró que los detectives del caso pronto le entrevistarán.