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El número de muertos por las lluvias que desde el jueves azotan Guatemala se elevó a 36, mientras los cuerpos de socorro continúan con las tareas de rescate de las decenas de personas sepultadas por un alud en una carretera del oeste del país. El último informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) señala que en las últimas 48 horas han fallecido 36 personas, la mayoría sepultadas por cerros y peñascos que se han desprendido por la filtración del agua.
Carlos Ruiz, comandante de los Bomberos Voluntarios Departamentales, dijo a la prensa que habían logrado rescatar 21 cadáveres de las decenas de personas que anoche quedaron sepultadas por un alud de tierra, lodo y rocas que cayó sobre la carretera Interamericana, en el kilómetro 171 al oeste del país, en el departamento de Totonicapán.
Aunque versiones preliminares de los cuerpos de socorro hablaban de más de un centenar de sepultados, Ruiz aseguró que «según los vecinos y familiares, se cree que aún se encuentran soterrados entre 35 y 40 personas».
Según la Conred, el alud cayó sobre cinco automóviles y un autobús que pasaban por ese lugar, y los arrastró hacia un barranco de unos 300 metros de profundidad.
Las lluvias, que cayeron sobre el territorio guatemalteco desde el pasado jueves, se cobraron la vida de otras 15 personas, en diferentes accidentes asociados a los aguaceros.
La Conred también informó de que 30.500 personas se encuentran en riesgo, 41.865 ha sido directamente afectadas, 10.162 evacuadas hacia lugares seguros, y 6.996 llevadas a albergues temporales.
Las lluvias han destruido puentes y carreteras, han causado más de 80 derrumbes de diferentes magnitudes, y han provocado la destrucción de cultivos agrícolas y la inundación de centenares de viviendas.
Según el último informe de las autoridades de Protección Civil, las fuertes lluvias que azotan Guatemala desde el jueves, producto de un sistema de baja presión proveniente del norte, ha filtrado tal cantidad de agua en la tierra, que ha provocado más de 30 derrumbes en diferentes puntos del país.
Los aguaceros también han causado el crecimiento de decenas de ríos que han inundado comunidades enteras, destruido puentes, colapsado carreteras y destruido cultivos agrícolas. Los departamentos de Escuintla, San Marcos, Quetzaltenango, Sololá, Quiché, Chimaltenango y Sacatepéquez, han sido los más afectados. Sin embargo, las autoridades aún no han emitido el informe oficial de las víctimas y daños provocados por el temporal.
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, declaró ayer «emergencia nacional» por las lluvias que han causado daños en la infraestructura calculados entre 375 y 500 millones de dólares.