EFE
El programa de La 2 "Documentos TV" ofrece mañana el documental "Tiempo al tiempo", donde se reflexiona sobre este fenómeno, que ya ha conocido su contrario. Frente al "fast food" nació el "slow food".
Este movimiento, que surgió como una reacción a la americanización de Europa en el frente gastronómico, pasó a convertirse en una filosofía de vida, con su lema "vivir sin prisas pero sin pausa", que cada individuo sea capaz de controlar y adueñarse de su propio tiempo.
El movimiento slow se ha extendido a otros ámbitos como el del trabajo, la educación, el sexo e incluso se ha colado en el entorno urbano, ya que existe una red de "ciudades slow" en las que prima el respeto al medio ambiente, el control de la especulación y la sostenibilidad.
"Tiempo al tiempo" nos muestra el discurrir cotidiano de varias personas que un día dijeron "no" a las prisas y apostaron por lo natural y todos decidieron dar un giro a sus vidas para disfrutar de cada instante.
A través de ellos, el reportaje descubrirá lo que dijo Ghandi: "en la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad", y ellos lo han aplicado recuperando tradiciones, modos de hacer de antaño y tareas a punto de desaparecer.