efe. Madrid.
Jonathan Anzalone se convirtió el domingo en ganador del concurso de baile ´Fama´ y se embolsó un premio de 30.000 euros para formarse en una escuela de baile, aunque ahora dice con el mismo aplomo que ha mostrado en el programa: "No me conformo con el baile, también quiero ser actor".
"Creo que para conseguir algo en la vida hay que ser un poquito chulo, y a mí me ha funcionado en Fama", dice el bailarín italiano, de 22 años, elegido por votación de los televidentes como mejor bailarín entre 14 jóvenes en la final de la tercera edición del ´talent show´ de Cuatro, después de cinco meses de convivencia y estudio en la academia del programa.
La final fue vista por una media de 1.629.000 espectadores, (9,3 de cuota de pantalla), y en la misma un jurado –formado por la directora de la escuela, Lola González, y los profesores– eligió a Yaima Arias y Javier Vachiano como mejor pareja de baile; ambos disfrutarán como premio de un viaje a Londres para ver los mejores musicales. Jonathan Anzalone –residente en Los Ángeles y que se presentó al concurso cuando trabajaba en Ibiza en una discoteca– reconocía ayer en una reunión con periodistas que ha sido uno de los concursantes más polémicos, lo que atribuye a que lo pasó mal al principio porque no dominaba el idioma y se encontraba solo entre los 19 bailarines que iniciaron el programa.
Dice que estuvo a punto de abandonar pero, una vez superados los lastres de la comunicación, aplicó a la convivencia el lema que forjó en la escuela, "Me da igual", que hoy llevaba impreso en su camiseta rosa.