r. M. g. Málaga
Málaga está que trina con Televisión Española. Y no es para menos. La cadena pública, a pesar de anunciar la retransmisión en directo del Olympiacos-Unicaja del jueves por La2 de TVE, no ofreció el partido. En su lugar, el ente dio el encuentro del Masters Series de París entre el campeón español Rafa Nadal y el francés Monfils. Idéntico choque que también daba su canal temático Teledeporte. El cambio se hizo sin aviso a la audiencia. Ni el locutor del duelo de Nadal ni ningún anuncio en la pantalla explicaba el cambio de programación.
El Unicaja, por boca de su director general, Berdi Pérez, se puso ayer en contacto con TVE para exigirle una explicación. Y, la respuesta fue la mismo que la que el ente dio a la Euroliga la misma noche del jueves: problemas técnicos impedían la retransmisión.
El club de Los Guindos, que envió una nota pública lamentando el suceso, realizará la próxima semana una reclamación formal y por escrito, dado que se causó un tremendo perjuicio al club y a los aficionados al baloncesto, tanto malagueños como de todo el territorio nacional. Desde el Unicaja no se entiende cómo ese cambio en la parrilla no se avisó a los telespectadores.
Lo cierto es que la faena fue de las de órdago. La historia estaba ayer en boca de todos. Incluidos, cómo no, de los propios expedicionarios del Unicaja.
La plantilla verde madrugó de lo lindo para tomar el vuelo de las 7.20 horas Atenas-Madrid. Ya a esas horas, jugadores y miembros del club charlaban sobre lo sucedido y lo extraño del caso.
Por cierto que el equipo se entrenó en el Martín Carpena tras aterrizar en Málaga, pasada la una del mediodía, y hoy volverá al trabajo antes de viajar por la tarde a Murcia. Carlos Jiménez pasó la noche del jueves con 39 de fiebre, aunque a mediodía se encontraba mejor. El alero madrileño, clave en el equipo, espera ser de la partida mañana.