Miguel Luengo / efe. Madrid
"Es el número uno del mundo, pero no es para tanto", señaló en tono jocoso un espectador al abandonar la pista Manolo Santana, la central de la Caja Mágica, tras observar cómo una de las modelos recogepelotas sufrió un desmayo durante el primer set del partido en el que el español Rafael Nadal venció al austriaco Jurgen Melzer por 6-3 y 6-1.
El comentario del aficionado se refería al malestar que sufrió Paula Núñez, una modelo que debutaba este año en el torneo y que en el quinto juego del partido se desplomó a consecuencia de una lipotimia. La escena se produjo a la derecha de Nadal, en una esquina de la central, debajo del palco donde la Reina de España, doña Sofía, presenciaba el partido flanqueada por Manolo Santana y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.
La modelo fue recogida por uno de los jueces de línea y tuvo que abandonar el estadio donde Nadal superó su primer partido en 61 minutos para colocarse en los octavos de final de este Masters 1000 en el que aspira a convertirse en el primer jugador en ganarlo dos veces.
Después de casi siete días de espera, de entrenamientos y de toma de contacto con la nueva sede, Nadal tuvo poco trabajo para doblegar por segunda vez en su carrera a Melzer, de 27 años y 27 del mundo. El centroeuropeo salió convencido de que ganar al de Manacor era una tarea casi imposible y para superar este designio se lanzó a un ataque desesperado.
Su estrategia era que Nadal no entrara en juego y no pudiera mandar. Le salió a veces, pero tanto riesgo le terminó matando. Además, su brazo tembló al saque y cometió cuatro dobles faltas, tres de ellas en el noveno juego del primer set.
Al final, Melzer acabó enredado en el juego de Nadal. "He jugado mejor que en el entrenamiento", dijo el número uno del mundo, que ya lleva 31 victorias seguidas sobre tierra desde que perdiera contra Juan Carlos Ferrero en Roma, en mayo del año pasado, y 17 esta temporada, cediendo sólo un set.
Ahora le toca a Nadal el turno del trabajo a destajo, ya que jugará hoy contra el alemán Phillip Kohlschreiber, que venció al croata Marin Cilic, por 6-1, 6-7 y 7-6, duelo que servirá de adelanto al que España y Alemania disputarán en julio en Puerto Banús correspondiente a los cuartos de final de la Copa Davis.
La victoria de Nadal se vio precedida por la del serbio Novak Djokovic, tercer favorito, que se impuso al español Óscar Hernández por 6-3 y 6-3, en una hora y 38 minutos. Hernández, invitado especial, aguantó hasta la cuarta bola de partido antes de ceder ante el serbio, que llega a Madrid tras ganar el torneo de Belgrado, su segundo título del año tras Dubai. Djokovic se enfrentará ahora con el italiano Andreas Seppi.
También alcanzó los octavos el argentino Juan Martín del Potro, que se enfrentará con el suizo Estanislas Wawrinka. El suizo Roger Federer ya tiene rival en octavos. Será el estadounidense James Blake, decimocuarto favorito, que anuló los 26 saques directos del croata Ivo Karlovic para vencerle, por 6-7, 6-4 y 7-6.
En el cuadro femenino, dos rusas, y grandes favoritas, fueron eliminadas en la jornada de ayer. La ucraniana Alona Bodarenko dejó fuera a Svetlana Kuznetsova y la suiza Patty Schnyder hizo lo mismo ante Nadia Petrova.