EFE
"Necesitamos evolucionar. En los últimos años hemos visto a los tres otros torneos de Grand Slam mejorar sensiblemente sus instalaciones. Hay incluso otros torneos que ofrecen instalaciones de gran calidad, como Shanghai o Madrid", explicó Gachassin en rueda de prensa.
Para el máximo responsable de Roland Garros, Gilbert Ysern, aumentar las instalaciones del torneo de tierra batida más importante del mundo es "una necesidad vital", según confesó.
Por ello, hoy se ha presentado un proyecto cuya dotación económica se estima en 116 millones de euros y que prevé la creación de un estadio de cerca de 14.600 plazas -frente a las 14.800 del actual- de cubierta retráctil que permitirá proteger las pistas y permitir que continúen los partidos en caso de lluvia.
El nuevo estadio, que será obra del arquitecto Marc Mimram y se prevé terminado para 2012-2013, ha desatado la polémica, pues no se construirá exactamente donde ahora se encuentra el complejo de Roland Garros, sino a unos 450 metros de la actual pista central, sustituyendo al estadio Georges-Hébert.
Aquellos que apoyan el nuevo estadio aseguran que Roland Garros, sin pista cubierta, se arriesga a que torneos como el de Madrid le arrebaten su plaza de Grand Slam en el futuro, señala el arquitecto ganador del concurso para la extensión en el diario "Le Parisien".
La ampliación, en la que participa también la alcaldía de París, ha sido criticada porque cortará en dos Roland Garros y acarreará problemas de circulación durante las dos semanas que dura el torneo, según el concejal conservador Claude Goasguen.
Si los planes se desarrollan según los deseos de la Federación Francesa de Tenis y de la Alcaldía de París, las obras deberían comenzar en 2011.