Miguel Luengo / efe. Madrid
La final de Masters 1000 de Madrid abrió las esperanzas del suizo Roger Federer a pocos días de que comience su torneo maldito, Roland Garros, y de paso sirvió para que Rafael Nadal, el ´dueño´ de París, se sienta más espoleado para lograr su quinto título consecutivo.
"Ojalá jugara la final con él en París. Si me das un papel lo firmo ya", indicó Nadal al caer derrotado ante Federer, por segunda vez sobre tierra batida en tres años, en un claro signo de que ansía una repetición de la final que se ha estado dando en la capital francesa desde el 2006.
Nadal sabía que ganar en Madrid ante un Federer en forma era el reto más importante que podía afrontar esta temporada, independientemente de triunfar de nuevo en Montecarlo, Barcelona y Roma. La Caja Mágica, diseñada para ser el emblema de la candidatura olímpica de Madrid 2016, es el espacio ideal para que el suizo imparta su tenis.
La altitud favorece su saque y hace que los intercambios apenas existan, y así es difícil que el español pueda bregar y acabar destrozando anímicamente al suizo, como suele hacerlo en París.
Madrid ha servido, y servirá probablemente, de trampolín a Federer, tantas veces como el suizo quiera jugar en la capital española. Salvo lesión o baja forma, el de Basilea dispone en el Masters 1000 español de las mejores condiciones para imponer su juego de ataque, y sobre todo su tremenda arrancada cuando pone la bola en juego.
"Las condiciones del torneo son más favorables para él y si no estás al cien por cien, lo normal es que gane", razonó el número uno del mundo, que a pesar de lo sucedido el pasado domingo, conserva inmaculadas sus posibilidades de acercarse al sueco Bjorn Borg, y a sus seis títulos en París.
Nadal también sabe que en la capital gala las circunstancias serán muy diferentes, y que allí se juega mucho. Ha ganado en el Abierto de Australia, convirtiéndose en el primer jugador español en hacerlo, y si gana en París de nuevo, tendrá que echar el resto luego para Wimbledon y un poco más tarde para el Abierto de EE.UU., porque es el único tenista ahora en disposición de lograr los cuatro grandes el mismo año.
El reto de Federer. Para Federer, ahora todo es un reto. Tiene de nuevo ilusión en poder cerrar su carrera ganando el único grande que le falta. Ése es uno de sus últimos objetivos. Y si gana en París la carambola sería perfecta, porque igualaría los 14 Grand Slams de Pete Sampras y tendría luego la oportunidad en Londres y Nueva York para superar a ´Pistol Pete´.
"No me puedo dormir en los laureles pero es importante haber ganado a Rafa de cara a Roland Garros. Ahora voy allí más optimista y donde creo que puedo hacer algo. Hace algunas semanas pensaba que no", reconoció el tenista suizo tras cortar la serie de 33 victorias seguidas de Nadal en tierra.
"Creo que puede ganar el Grand Slam. Dije hace semanas que puede hacerlo pero hay quien no quiere que lo consiga, y yo el primero. Pienso en Roland Garros pero también en Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos. Yo tengo algo que decir en esto", añadió el tenista suizo.
Nadal lidera el ranking ATP con 14.960 puntos y ha visto recortada su ventaja en 700 puntos con Federer, que suma 10.470. Andy Murray es tercero (9.020) y Novak Djokovic es cuarto, con 8.830.