josé criado. Málaga
Con la temporada virtualmente acabada para el Málaga, la planificación deportiva copa el interés blanquiazul en las dos jornadas que restan hasta el final del curso. Comienza el trasiego en los despachos y en el club ya perfilan el curso 2009/10 con mimo y delicadeza. Sin embargo, la pieza fundamental del puzzle blanquiazul aún está por definir. El inquilino del banquillo de la próxima temporada aún no está desvelado y la incertidumbre está frenando muchos aspectos del nuevo Málaga que se avecina.
El Málaga es de los pocos equipos que conoce desde hace semanas cuál será su futuro la próxima campaña. Esa ventaja puede convertirse en un inconveniente si no cierra en breve el nombre de su entrenador.
Y es que Antonio Tapia aún no ha decidido si continuará o no al frente del equipo la próxima campaña. El club le ofreció una oferta de renovación, pero las posturas están muy alejadas para alcanzar un acuerdo final. A falta de una respuesta definitiva, muchos puntos para el club están hoy día en el aire.
Los posibles fichajes están en ´stand bye´ a falta de confirmación oficial. Son muchos los nombres que han saltado a la palestra, pero hasta que el técnico no lo decida, no se moverá un dedo.
Indudablemente, la continuidad del ´míster´ condiciona también la preparación deportiva para el verano. Pese a que la dirección deportiva trabaja sin pausa para planificar la pretemporada, el entrenador es el que tiene que dar el visto bueno y la última palabra. Esa parcela está casi finalizada a falta del ´ok´ del entrenador.
El futuro de la plantilla también depende de la continuidad del ´míster´. Son muchos los jugadores que acaban su contrato como malaguistas y que no saben a ciencia cierta si seguirán la próxima campaña en las filas del equipo revelación de Primera.
Los que esta temporada han estado cedidos de otros clubes tienen mucho que decir en ese aspecto. Son el caso de Duda, Lolo, Albert Luque o Nacho. Todos ellos han gozado de la confianza de Tapia en esta etapa, pero su salida podría frenar una posible negociación por ellos a expensas de lo que dictamine el nuevo técnico.
Caso opuesto ocurre con Adriano, cedido por el Internacional de Porto Alegre y con una opción de compra de 1,5 millones de euros, y con Pablo Barros, cedido por el Zaragoza. Ninguno de los dos ha terminado de calar en los planes de Tapia y quizás un cambio de técnico podría favorecerles para seguir de blanquiazules.
Renovaciones. Otros jugadores, sin embargo, acaban contrato y quedarán supeditados a la decisión del técnico. En esa tesitura se encuentran Salva Ballesta, Rossato o Cheli. El caso del delantero maño es el más llamativo, ya que pese a que ha anunciado públicamente que su deseo es el de continuar en el equipo aunque sea con un contrato a la baja, la decisión del nuevo técnico tendrá un peso decisivo en su renovación.
Salva es un jugador que no suele crear indiferencia y el entrenador tendrá que decidir sobre si lo quiere en su plantilla para el nuevo proyecto o no. Con Tapia, siempre que las lesiones le han respetado, ha entrado en los planes.
Cheli o Rossato, ambos jugadores que acaban contrato y que no han entrado en los planes del de Baena, saldrán casi con toda seguridad.
Sin embargo, en la plantilla también hay otros jugadores que no acaban contrato, pero que no han entrado en la dinámica del equipo. Son el caso de José Juan Luque, Fernando o Pere Martí. El centrocampista sevillano llegó a Málaga para realizar las funciones que finalmente ha hecho Duda. Estuvo a punto de salir en el mercado invernal y pese a que tiene contrato en vigor, podría cambiar de aires.
El malagueño Fernando ha estado mucho más tiempo en el banquillo que jugando. Llegó para ser una de las estrellas, pero Tapia no ha confiado en él. Aún tiene contrato hasta 2012.
Pere Martí, por su parte, salió de una grave lesión, pero Tapia apenas le ha dado oportunidades. Por todo ello, urge conocer el nombre del técnico