josé criado. Málaga
Fichar en el mercado futbolístico no es como hacer la lista de la compra. Bucear en la red, ojear jugadores, pedir informes y contrastar informaciones son los pasos primordiales antes de comenzar cualquier operación. Un arte en el que Ricardo Rodríguez y Sandro han hecho un máster a marchas forzadas en estos dos últimos veranos, pero que ahora, con la llegada de Juan Ramón Muñiz, da un nuevo giro a la perspectiva del club.
La experiencia en materia de fichajes del técnico asturiano es de sobra conocida en Málaga. En su anterior etapa consiguió una de las planificaciones más fructíferas de los últimos tiempos en Martiricos, y ahora, su filosofía vuelve a imponerse en los despachos de la casa blanquiazul.
Y es que el Málaga ha cambiado el rol para las incorporaciones esta campaña. El club intenta hacer una planificación a largo plazo, lejos de la vivida la temporada pasada, que aunque fue la más exitosa en la historia del Málaga CF, no dejó de ser un ´parche´ con tantos cedidos y viejos conocidos.
Fue el curso pasado, la vuelta a la elite, el año en el que el club buscó un perfil de jugador con tres premisas casi inalterables: Ex jugador que conociera la casa, cedido y/o coste cero. La planificación no pudo salir mejor, a tenor de los resultados obtenidos y Ricardo Rodríguez, Sandro, Tapia y Sanz confiaron en hombres que ya conocían los cimientos de La Rosaleda de sobra como Albert Luque, Duda, Nacho, Manolo, Miguel Ángel, Fernando o José Juan Luque. Cesiones de calidad como Adrián, Lolo, Pablo Barros o Adriano. Y sólo dos apuestas desconocidas a largo plazo como Pere Martí y Cuadrado, que ya estaban firmados –por Muñiz– antes de que llegara Tapia.
Más riesgos. Ahora el club arriesga más. Se busca consolidar el proyecto en Primera, y para ello es necesario hacer apuestas importantes. El perfil de jugador que se busca es el de un futbolista que acaba contrato, con experiencia, capaz de aceptar contratos largos y/o extranjero.
En realidad, el Málaga ya utilizó esta fórmula cuando Muñiz trajo a los Weligton, Baha, Eliseu, Hélder, Rossato, Carpintero o Peragón. El proyecto dio sus frutos y por lo tanto, no hay motivos para desconfiar del nuevo bloque que se está gestando.
Los Xavi Torres, Patrick Mtiliga, Gustavo Munúa –los tres únicos cerrados hasta la fecha–, Adel Taarabt, Diego Costa, Fellipe Bastos... todos cumplen el perfil perfecto para crear un proyecto de futuro sobre ellos. Asentar las bases para sobrevivir en Primera y evitar la desbandada al final de campaña, como sucedió esta pasada temporada.
Pero habrá cabida para todo tipo de contrataciones. El club se plantea realizar al menos 11 fichajes más. Así lo hizo saber Fernando Sanz. Y es que muchas demarcaciones aún están muy cojas. Además, las posibles salidas posibilitarían que el Málaga hiciera un esfuerzo aún mayor para reforzarse.
Con la portería y la defensa casi perfilada, la gestión se centra ahora en los puestos ofensivos del equipo. En teoría, el centro del campo estaba bien reforzado, pero los últimos acontecimientos los han dejado algo desguarnecido. Muñiz cuenta con los fijos de Apoño y Xavi Torres. Pere Martí tendrá que convencer al técnico y Miguel Ángel saldrá este curso como cedido. Pese a todo, en el club barajan futuras incorporaciones para dicha posición, ya que aún se le guarda un puesto a Lolo y gustan mucho Costa y Bastos, entre otros.
Con mucha tela que cortar en la pretemporada y con un verano bastante largo e intenso, lo cierto es que el Málaga y su dirección deportiva tienen las ideas muy claras, que en los tiempos que corren no es poco.