MIGUEL GÁMEZ. BENAHAVÍS
Es lo que se ve. Patrick Jan Mtiliga (Copenhague, 28/01/1981) representa lo que aparenta: es extrovertido, risueño y, al mismo tiempo, responsable y ambicioso. Con novia desde hace diez años, cuando sólo contaba 18 –Mai–, con la que comparte dos hijos –Nelson, de tres años y medio, y la pequeña Alpha, de uno y medio–, este lateral izquierdo danés quiere irrumpir con fuerza en el Málaga, en particular, y en la Liga española, en general. De momento, además de intentar coger el tono físico para el campeonato, no se separa del diccionario inglés-español, ya que por ahora sólo ´chapurrea´ algunas palabras en nuestro idioma.
–¿Quién es Patrick Jan Mtiliga?
–Una persona feliz, a quien le gusta jugar al fútbol. Soy muy sociable, me gusta conocer gente y hacer amigos.
–¿Está casado?
–Estoy en pareja desde hace diez años. Se llama Mai y es danesa, como yo. Tenemos dos hijos: Nelson, de tres años y medio, y Alpha, de uno y medio.
–Usted es danés, ha jugado prácticamente toda su carrera en la Liga holandesa y su familia es originaria de Tanzania. Es una gran mezcla, ¿no cree?
–Sí, yo también lo pienso así. Puedo decir que soy internacional. Mi padre es de Tanzania y mi madre es de Dinamarca. He jugado diez años en Holanda y ahora estoy en España. Tengo sangre de muchos sitios y me gusta conocer gente alrededor del mundo.
–Después de retirarse el actual delegado del equipo, Vicente Valcarce, no ha habido un lateral izquierdo nato en la plantilla –el pasado año estaban los extremos zurdos Calleja, Duda y Rossato–. Al fin la plantilla cuenta con un jugador para esta posición. ¿Lo cree importante?
–Es importante que haya un jugador nato para esta posición. Sabía que Valcarce jugaba en mi puesto, pero no que en estos años no hubo ninguno específico para esta demarcación .
–¿Qué opina de Manu, que también es lateral izquierdo y, por tanto, su competencia para entrar en el once?
–Sólo llevo dos semanas entrenándome con el Málaga, aún es pronto para definirlo, pero parece un buen jugador. Él es muy joven. Hay otros muchos buenos jugadores. Creo que tenemos un buen bloque.
–Por el momento, su única competencia, Manu, llega desde el filial, es su estreno en el primer equipo y sólo tiene 19 años. ¿Esto podría hacer que usted se relajase en algún momento?
–No me relajo nunca. En cada entrenamiento y en cada partido doy lo máximo, incluso si estoy cansado. Estaría loco si me relajara. Un club siempre está buscando jugadores. Si lo hago sólo bien, el club pretenderá a otro futbolista que lo haga mejor aún. En el fútbol, el siguiente partido es el más importante. Nunca me relajo, ni siquiera por tener como competencia a un jugador muy joven como Manu.
–¿Está contento en el Málaga?
–Sí, muy contento desde que llegué al club. Todo el mundo se dirige a mí, parece cercano y hablo con todos lo máximo posible. Estoy deseando jugar partidos y gustarle a la gente.
–Frente al Aston Villa, ¿notó los aplausos de la afición?
–Sí. Me sentí fuerte cuando la gente me animó al correr por la banda. "Fuerte, fuerte" –lo dice en español– me gritaban. Aprecio mucho este tipo de gestos.
–Usted tiene fama de subir mucho al ataque. ¿Le preocupa subir demasiado y dejar espacios atrás?
–Lo más importante para mí es defender bien. Tengo que conocer el sistema de juego y ver cuándo es el momento de subir. Pero también debo decir que tenemos muy buenos centrales. No tengo que preocuparme demasiado de atacar, porque atrás está Weligton. Este tío es increíble; es muy rápido y contundente.
–¿Ha notado muchos cambios en esta pretemporada respecto a la que hacía con el Breda, el Feyenoord o el Excelsior en Holanda?
–En Holanda entrenábamos a las diez de la mañana y luego a las dos y media de la tarde, con muy poco margen de tiempo entre ambas sesiones. No tenías tiempo para recuperarte. Aquí es más duro, pero dispones de más tiempo entre cada entrenamiento.
–Sabemos que le apasiona la música, sobre todo el rap, y que es disc jockey. ¿Qué otras aficiones tiene en su tiempo libre?
–Me encanta jugar con mis niños. Incluso salto por encima de los muebles en la casa. También me gusta leer libros. Soy una persona tranquila. También disfruto mucho junto a mi novia.
–Su compañero de habitación es Stepanov. ¿Cómo es él?
–Es muy simpático. También habla inglés y puedo comunicarme con él. Quiero aprender español. Hay gente que no quiere, pero yo sí. Él también habla portugués, que es muy similar al español, y me explica muchas palabras y frases. Así aprendo el español más rápido.
–¿Qué espera de la próxima temporada en el plano colectivo y en el personal?
–Respecto al Málaga, será difícil repetir la última temporada, porque entonces nadie esperaba ese éxito y ahora sí. Estaremos en mitad de la tabla. Por mi parte, quiero jugar y tener éxito.