r. m. guerra / E. Fernández. Málaga
El Unicaja tiene un ´tapado´. Es Guillem Rubio, ala-pívot con fundamentos de pívot del Basquet Manresa. El club cajista ha lanzado una ofensiva en las últimas horas para contratar al jugador catalán de 26 años. El Unicaja quiere que Rubio complete el cupo de cuatro españoles obligatorios para la próxima temporada, junto a Berni Rodríguez, Carlos Jiménez y Saúl Blanco –cuando fiche–. El base Rafael Freire sería el quinto en discordia, pero aún no puede actuar como español a falta de un documento indispensable que debe enviar la Federación Brasileña lo que hace que la cuestión de los cupos preocupe en Los Guindos.
La posible incorporación de Guillem Rubio no excluye la de Walter Herrmann. El Unicaja quiere al argentino sí o sí. Por eso, una vez que el Caja Laboral de Vitoria –ex Tau– informe cuál es su oferta por el ex cajista, en Los Guindos intentarán igualarla, acogiéndose al derecho de tanteo.
Rubio vendría a cubrir el puesto de Germán Gabriel. El malagueño es, desde la medianoche del miércoles, jugador del Unicaja a todos los efectos. Pero ni el propio Germán ni el club pretenden seguir juntos. El canterano piensa en un futuro lejos de Málaga y el Unicaja tiene su mente puesta en Rubio. No en Ricky, el sueño de una noche de verano que ahora se debate entre Madrid, Barça y Minnesota Timberwolves, sino en Guillem.
El propio agente del jugador, Míquel Solá, admitió ayer a La Opinión las negociaciones abiertas por el ala-pívot de 2,02 metros nacido en Terrassa el 14 de octubre de 1982. "Sí, es verdad que estamos hablando con el Unicaja. El club ha mostrado un gran interés y eso ha ilusionado mucho al jugador. Para él es un sueño y está deseando ir a Málaga", confirmó.
Pero esto no es un cuento de Walt Disney. La vida real en el baloncesto dificilmente suele casar los deseos de unos y otros. El Manresa no ve con tan buenos ojos este irrefrenable frenesí de Rubio en abandonar la ciudad barcelonesa. De hecho, la entidad ha parado completamente la operación.
Guillem Rubio podía romper su vinculación con su actual equipo abonando, antes del 15 de julio, la cantidad de 300.000 euros. Fuera de ese plazo, en su contrato no existe ningún tipo de cláusula de rescisión. Y el Unicaja se ha encontrado con una desagradable sorpresa a la hora de preguntarle al club por la situación del ala-pívot. El Manresa ha exigido el pago de más de un millón de euros. Una cifra desorbitada y que ha molestado muchísimo al jugador.
A Rubio le queda un año más de contrato en Manresa. La próxima temporada, por lo tanto, podría salir gratis. A esa misma baza se agarró a comienzos de verano el base Javi Rodríguez, traspasado al Bilbao por una cifra sensiblemente inferior a ese millón de euros.
En el club catalán deben cuadrar cuentas. Se han quedado sin su principal patrocinador, Ricoh, y hay poco dinero en la caja fuerte. El Manresa estaba convencido de que iba a vender al pívot Josh Asselin al Regal Barcelona. Pero el americano no ha logrado aún el pasaporte español y eso ha obstaculizado la contratación.
En Manresa están ahora en plena encrucijada. Rubio acaba contrato este año y la próxima temporada podría abandonar la entidad de manera gratuita. De cualquier forma, el Unicaja ya le ha dejado muy claro a Guillem Rubio que puede destinar a su contratación un dinero fijo. Por lo tanto, su hipotética ficha dependería de la indemnización que recibiría el Manresa. A mayor cláusula, menos emolumentos para él. A menor penalización que pagar al club, más ´dinerito´ para Rubio.
El catalán es la gran alternativa que maneja el Unicaja como recambio para Germán Gabriel y para cumplimentar el puesto de ´cuatro´, al margen de Walter Herrmann. El ala-pívot será uno de los invitados en la concentración que hoy comenzará, a las órdenes de Sergio Scariolo, la selección española. El equipo nacional está citado en Madrid y por la tarde viajará a San Fernando.
Rubio ha disputado este año 32 partidos de Liga ACB, en los que ha promediado, en 22 minutos de juego, 9,5 puntos, 4,1 rebotes y 10 puntos de valoración.