Fernando Castán/efe. Roma
El equipo español cerró ayer en Roma el mejor Mundial de natación de su historia con una medalla de oro, ocho de plata y tres de bronce, en su mayoría logradas por el conjunto de sincronizada. La natación pura había sumado dos Mundiales, Montreal 2005 y Melbourne 2007, sin lograr una sola medalla en la piscina olímpica y sólo la sincronizada, las aguas abiertas y el waterpolo habían paliado el magro resultado del equipo nacional en Canadá y Australia.
En cualquier caso, tanto en 2005 como en 2007, el equipo volvió a España sin un solo oro, que en Roma lo ha logrado el conjunto de sincronizada en la especialidad de combo. Desde 1994, precisamente en Roma, cuando lo hiciera Martín López-Zubero, un nadador español, no subía al podio en una final masculina.
Ayer, en el Foro Itálico, dos españoles pusieron fin a la competición: Aschwin Wildeboer, cuarto en los 50 espalda, y Marco Rivera, séptimo en los 1.500 metros libre. Dos de los nadadores que han dado un salto de calidad importante en los últimos doce meses.
Wildeboer, único finalista en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde fue séptimo en los 100 espalda, ganó la medalla de bronce en esa distancia en Roma y ha sido de los pocos deportistas que ha disputado las tres finales de su estilo. Fue cuarto en los 50 metros y quinto en los 200.
Rafa Muñoz ha sido el español que más medallas ha ganado en la piscina olímpica de la capital italiana: dos bronces en los 50 y 100 metros mariposa. Su nombre quedará para siempre en los anales de este deporte como el tercer nadador que subió al podio de la carrera más rápida de la historia de este estilo tras el estadounidense Michael Phelps y el serbio Milorad Cavic.
Tanto el americano como el balcánico bajaron de 50.00 segundos, un dato que significa que avanzaron dos metros por cada segundo. Muñoz, que estuvo a punto de hacerlo, calificó este hecho como "un pecado".
La foto de Rafa, de 21 años, entre las dos estrellas debería simbolizar la nueva etapa de la natación española. Rivera también entró en la historia de este deporte, pero en el ámbito nacional, al ser el primer español que hace 1.500 por debajo de los 15 minutos, algo que llevaba toda su carrera deportiva persiguiendo, pero que no pudo repetir ayer en la final. El nadador de Palma de Mallorca también compitió en la final de los 800 metros.
Erika Villaécija volvió a ser la mejor española en chicas y dobló final en el 800 y 1.500, pero no pudo luchar por las medallas. La mayor decepción llegó con Mireia Belmonte. De 19 años y campeona de Europa en el 200 estilos en Eindhoven en marzo de 2008, quedó eliminada en las series de los 200 mariposa, los 200 y los 400 estilos. En total, los españoles han batido ocho marcas nacionales a lo largo de ocho días de competición.
Polémicos bañadores. La cita italiana se ha visto protagonizada por los numerosos récords mundiales, conseguidos en medio de la polémica de los famosos bañadores de materiales plásticos y poliuretano, que dejan la incertidumbre de quién batirá las plusmarcas establecidas en el futuro, ya que la FINA ha prohibido su uso a partir del 1 de enero del próximo 2010, al considerar que favorece la flotabilidad de los deportistas.
Estados Unidos y China demostraron la hegemonía al frente del medallero, ambos con un total de 29 medallas, los americanos con 11 oros, las mismas platas y 7 bronces, por encima de los 11 oros, 7 platas y 11 bronces de los asiáticos. El tercer puesto fue para los rusos, que se hicieron con veinte medallas, protagonizadas por ocho metales dorados, a los que sumaron 8 preseas plateadas y 4 bronces.
El gran protagonista del Mundial volvió a ser Michael Phelps. El estadounidense cerró con su quinto oro, esta vez en los relevos 4x100 estilos, su estancia en Roma.
El nadador, ocho veces campeón olímpico en Pekín 2008 y seis en Atenas 2004, fue de menos a más en un campeonato en el que el de Baltimore comenzó con una discreta actuación en el oro de su equipo en el 4x100 libre de la primera jornada y en el que llegó a ceder el oro al alemán Paul Biedermann en la final de los 200 libre el tercer día.
Voluntaria o involuntariamente, Phelps fue protagonista de un Mundial en el que disputó menos carreras de las que hizo en Pekín, después de un año complicado y en el que supo aguantar la presión de los oros exigidos para terminar despegando y acumular cinco oros y una plata.
En definitiva, un Mundial inolvidable, del que España sale muy reforzada, con un gran equipo de sincronizada, mucho futuro en las pruebas de piscina olímpica y una plata en waterpolo.