r. m. g. Málaga
El Unicaja tiene esta temporada en su plantel a un jugador que procesa la religión musulmana, el estadounidense Taquan Dean. De hecho, su progenitor eligió su nombre, que tiene un significado muy particular: "Mi padre es musulmán y eligió este nombre que quiere decir Conocimiento de Dios. Es verdad que no es muy corriente, pero es bonito", afirmó el jugador cuando fichó por el club este verano.
El escolta estadounidense no es practicante. Es creyente, pero no lleva al pie de la letra todos los preceptos y obligaciones que conllevan la religión musulmana. De hecho, el jugador no va a cumplir el Ramadán, el mes de ayuno que comenzó el 22 de agosto y finalizará el próximo 21 de septiembre.
Los ancianos, mujeres embarazadas niños y enfermos están exentos, además de otros casos, como los deportistas de elite. Muchos sí que lo cumplen, pero es una elección muy personal. El ex cajista JR Bremer ayunó durante todo un mes, aunque bebía abundante bebida isotónica y sí que llegaba a comer frutos secos y dátiles durante el día para no desfallecer. Sin ir más lejos, en el Málaga CF hay dos futbolistas, el francomarroquí Nabil Bah y el francotunecino Selim Benachour, que sí lo cumplen.
Taquan Dean ha decidido mantenerse al margen, según admitieron ayer tanto su representante como el propio club. Este año el Ramadán ha coincidido con la parte más dura del curso: la pretemporada. El Unicaja tiene diariamente dos sesiones de trabajo, una física, en el estadio de atletismo, y otra de gimnasio, en el Carpena.