LA OPINIÓN. Antequera
Ayer se vivió sobre el césped de El Maulí un partido de tópicos, de esos de principio de temporada, en que los equipos no andan demasiado finos y en el que los entrenadores actúan según una norma general: los locales con más ánimo en el camino hacia la portería contraria y los visitantes, fuera, con más precauciones de las debidas.
Y eso hizo el Antequera, en la pizarra que le tocaba como local. Jugó toda la primera parte de la mitad del campo hacia delante, mientras el Vélez, a pesar de plantear un 4-2-3-1, no dejaba en punta más que al ariete Tello, al que apoyaban en muy contadas ocasiones algunos compañeros de atrás. Por ello, el dominio fue local, prácticamente de principio a fin durante ese primer tiempo de juego. Y locales fueron la mayoría de las ocasiones. En el minuto 6, vendría para alegría de los pocos centenares de aficionados congregados, para el local Álex Ruiz, que remató dos veces seguidas de cabeza sin poder romper la igualdad inicial.
En el minuto 23, de nuevo iría al ataque Álex Ruiz, por la banda, con bastante llegada y sin embargo con poco acierto en los metros definitivos. Ya en el minuto 20, una gran jugada entre Alexander y el propio Álex Ruiz fue cortada por el meta visitante. Se empezaba a impacientar la grada de El Maulí.
Mientras tanto, el Vélez no tuvo que contabilizar antes del descanso más que un tiro lejano. Fue al principio del partido y ni siquiera fue peligroso el remate, en el minuto 25, en una falta lanzada por el goleador Julio. Así que el dominio fue local, pero flojo en ataque, quizás por no jugar por las bandas con más intensidad, para abrir la cerradísima defensa visitante.
Un guión de película. El estadio antequerano vio que el tiempo pasaba sin cesar y que no llegaba la forma de romper la igualdad. La impaciencia empezaba a agotarse, pese a que se trataba del primer encuentro liguero. Para desesperación de la parroquia verdiblanca, el Vélez no salió en la segunda parte con otro esquema. Seguía con las líneas muy juntas y abonado a un contragolpe de cierto peligro.
El Antequera no se abría con suficiente ímpetu, de manera que en algunos momentos el espectáculo era tremendamente aburrido para la afición. Fueron contadas las ocasiones locales. Pero el Vélez tenía la suerte de cara. En el minuto 84, una falta directa lanzada por Julio de manera magistral sorprendió y batió a Rafa.
A partir de entonces, el Antequera se desmelenó, pero los veleños, animado por un grupo de seguidores que viajó desde tierras axárquicas, aguantó a la perfección. Incluso cuando se retiró Caracol, ya con el tiempo reglamentario cumplido, por una posible lesión, el Vélez mantuvo su seriedad en la retaguardia. El derbi cayó para los visitantes.