j.a. llados / efe. Indianápolis (EE.UU)
Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) logró casi lo que parecía imposible al vencer en el Gran Premio de Indianápolis de MotoGP y recortar a la mitad las diferencias que acumulaba en su contra frente al italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), que como Daniel Pedrosa (Honda RC 212 V) acabó por los suelos.
Pero antes del triunfo de Jorge Lorenzo, otro joven español, Pol Espargaró (Derbi) se hizo con la primera victoria de su carrera deportiva en la prueba de los 125 c.c., en donde Julián Simón, como Álvaro Bautista en los 250 c.c., cedieron algo de terreno en su lucha por el título mundial de sus respectivas cilindradas en la presente temporada.
Nada hacía presagiar que tanto Daniel Pedrosa como Valentino Rossi podían cometer el mismo error, pero lo cierto es que así fue y, de repente, Jorge Lorenzo se encontró solo camino de la victoria, que logró con suficiencia.
Al contrario que en otras ocasiones, Jorge Lorenzo no quiso aguantar detrás de Rossi, sabedor de que podía tener mejor ritmo que el italiano y le superó para intentar escaparse, momentos después llegó el error del italiano, quien no tuvo tanta suerte como Pedrosa y se tuvo que retirar con daños materiales en su moto.
Junto a Lorenzo, en el podio, dos hombres felices, el sanmarinense Alex de Angelis que logró su primer podio en MotoGP y Nicky Hayden, quien se subió al podio en donde más le podía gustar, en su casa, en Indianápolis.
El italiano Marco Simoncelli (Gilera) logró recortar una cantidad importante de puntos al vencer en la carrera de 250 c.c. por delante de sus dos principales rivales en la lucha por el título mundial, el japonés Hiroshi Aoyama (Honda) y el español Álvaro Bautista (Aprilia).
En apenas unas cuantas vueltas Simoncelli consiguió pasar de forma espectacular al francés Jules Cluzel (Aprilia), sorprendente primer líder de la prueba del cuarto de litro, mientras que Bautista y Barberá se esforzaban por recuperar el terreno perdido tras una salida más que discreta.
A once vueltas del final Bautista estaba a rebufo de su compañero de equipo Mike di Meglio y con algo menos de dos segundos sobre el dúo líder de la competición, que supo mantener las distancias hasta la bajada de la bandera de cuadros.
El italiano no falló y en cuanto lo consideró oportuno pegó el tirón definitivo que ni Aoyama ni Bautista pudieron neutralizar y que le permitió protagonizar varias vueltas rápidas casi consecutivas que le lanzaron directamente hacia la victoria.
Octavo de litro. Pol Espargaró (Derbi) consiguió la anhelada victoria que hasta la fecha se le había negado en el octavo de litro por delante de unos rivales que no se lo pusieron nada fácil hasta la bajada de la bandera de cuadros y entre los que se encontraban Nicolás Terol, vencedor el pasado año en este escenario, y Julián Simón, el líder del Mundial.
A dos vueltas del final Pol Espargaró vio su oportunidad y se situó al frente de la carrera y comenzó a cerrar los huecos y tirar muy fuerte.