efe. A Coruña
A Coruña recibió con expectación a la selección española, que hoy se enfrenta a Bélgica en el estadio de Riazor, catorce años después de su última visita a esta ciudad gallega.
El combinado nacional, que estrenó un avión de Air Europa, aterrizó en el aeropuerto de Alvedro a las 12.25 horas y fue recibido por unas 250 personas, la mayoría muy jóvenes, que se emocionaron con la presencia de las estrellas de ´La Roja´.
Los jugadores de Vicente del Bosque, de camino al autobús, atendieron a los aficionados y firmaron numerosos autógrafos, especialmente los porteros Íker Casillas y Pepe Reina, el centrocampista Xabi Alonso y los delanteros David Villa y Fernando Torres, que fue el último en salir del aeropuerto coruñés.
Entre los seguidores había algunos jóvenes con camisetas de la selección, no demasiadas, unas con el nombre de Fernando Torres a la espalda y muchas más con el ´7´ como dorsal; eso sí, unas con el nombre de Raúl, otras con el de Villa y otras en blanco.
El cordón policial, intenso en el aeropuerto, fue aún más acentuado en el hotel de concentración, frente a la playa del Orzán, donde la Selección llegó minutos después de las 13 horas.
Los aficionados que esperaban a los jugadores no pudieron cumplir su objetivo de conseguir firmas y fotos, pero sus gritos dejaron en segundo plano el sonido que emitía el helicóptero de la Policía Nacional, que vigiló el recorrido de la selección por las calles de A Coruña.
A pesar de que el día amaneció con lluvia, el sol recibió a la selección, pero la temperatura que se encontraron los internacionales en A Coruña fue sensiblemente inferior a la de Madrid, en torno a los veinte grados.
El rival de España, Bélgica, aterrizó media hora antes que los jugadores de Del Bosque en el aeropuerto de Alvedro, donde los aficionados ya esperaban la llegada de ´La Roja´.
La expedición belga viajó en un vuelo de Thomas Cook, con numerosa prensa y un importante grupo de aficionados que acompañará al equipo en el encuentro de hoy, a partir de las 20 horas, en el estadio de Riazor.
"Ha habido algún enfrentamiento en territorio gallego pero es verdad que hace catorce años que la selección española no viene a Riazor. Es un campo bonito, con una afición entendida. Es de los sitios a los que me apetece ir a jugar", señaló ayer el seleccionador, que habló de Bélgica: "Su puesto no se corresponde con su potencial. No diría que está ya fuera pero si que lo tiene muy complicado para ir al Mundial".