rafael m. guerra. Málaga
Rafael Freire dará hoy el último paso en su ´carrera´ por ser español. El base del Unicaja jurará esta mañana la Constitución y se convertirá, a todos los efectos, en un ciudadano más de nuestro país, con los mismos derechos y obligaciones como si, en vez de haber nacido en Sao Paulo (Brasil) el 11 de febrero de 1992, lo hubiera hecho en Málaga. El jugador verde está citado hoy a primera hora en Los Guindos y, junto a un abogado, se desplazará hasta la Subdelegación del Gobierno, firmará la documentación pertinente y será ya un españolito más.
Freire Luz jurará hoy fidelidad al Rey, lealtad a la Corona y obediencia a la Constitución y a las leyes, renunciando además a su condición de brasileño, toda vez que recibió en el consejo de ministros del 26 de junio la nacionalidad española por carta de naturaleza.
A propuesta del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, Freire, junto a otra joven promesa del Unicaja, el africano El Hadji Malic Fall, se convirtieron en españoles por esta medida de gracia. Algo que sólo ocurre cuando existen circunstancias especiales. Y en el caso de Freire las hay.
La propia Federación Española de Baloncesto instó al Consejo Superior de Deportes a que le otorgara la nacionalidad al jugador brasileño que, en los próximos días, deberá acometer una última tarea. El jugador acudirá a la Comisaría Provincial para solicitar el Documento Nacional de Identidad (DNI) y el pasaporte que le acredita como ciudadano español.
No todo es de color de rosas, por desgracia, en la burocracia que rodea estos últimos meses a Freire. El chico debutó en las categorías inferiores con la selección de Brasil, por lo que no podrá actuar como jugador español ni en el Unicaja ni con España.
Para que el base sea seleccionable y pueda acudir a una hipotética llamada de la selección nacional, la Confederación Brasileña de Baloncesto debe enviar el imprescindible tránsfer. Y eso, por el momento, aún no ha ocurrido. Hasta que la Federación Española no tenga en su mano el accésit, Freire sólo podrá actuar como comunitario.
Para ello, eso sí, la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) debe tramitar su licencia, algo que no debería suponer ningún problema. El muchacho, al ser menor de 18 años, necesita un permiso especial. Para ello debe acreditar que tiene fijada su residencia en Málaga y que cursa sus estudios en la ciudad. Todo ello ha sido demostrado ya por el club, que está a la espera de que todo se resuelva. Su nueva condición de español, unido a que sus padres han dejado Brasil para asentarse en la Costa del Sol, supondrán dos nuevas armas en el litigio.
El Unicaja espera que la Confederación Brasileña remita pronto el tránsfer. Aíto García Reneses cuenta con él, pero sólo tendría cabida en la plantilla si ocupara plaza de español. De lo contrario jugaría en el Clínicas Rincón, el filial del equipo en LEB Oro. Freire disputó ayer el amistoso de Torrox ante el Bilbao y jugó a un gran nivel. "Ha jugado mucho mejor que en Linares, con menos nervios", explicó el técnico.
El brasileño será hoy por fin español. Y, si la suerte le sonríe, podría militar en el Unicaja este curso. Este mes será clave.