efe. Saint-Nom-La-Breteche (Francia)
El equipo de Gran Bretaña e Irlanda logró ayer en París la quinta victoria consecutiva en el Trofeo Vivendi Seve Ballesteros frente al de Europa continental, por un marcador de 16,5 a 11,5 puntos. Europa continental afrontó la jornada final, reservada para los partidos individuales, en clara desventaja (12,5 a 5,5 puntos).
De los diez encuentros cara a cara, el conjunto capitaneado por el danés Thomas Bjorn ganó la mitad, lo que resultó insuficiente para la remontada. Europa se adjudicó la sesión por 6 a 4. Sólo podía permitirse dos tropiezos y eso no sucedió, por lo que la victoria final volvió a marcharse a las islas británicas.
Al menos, el malagueño Miguel Ángel Jiménez salvó el honor de los españoles. El de Churriana cumplió con una victoria por 3 y 1 frente a Ross Fisher. Buen resultado para no marcharse de Francia con un mal sabor de boca.
En cuanto a los otros dos españoles participantes, Álvaro Quirós empató con Anthony Wall y Gonzalo Fernández-Castaño acabó derrotado por Robert Rock, por un hoyo.
El equipo de las islas dominó claramente las primeras jornadas y dio la puntilla ayer, cuando sólo necesitaba dos victorias en los diez duelos individuales para asegurarse la victoria final. Otra vez será para la Europa continental.