josé criado. Málaga
Juan Ramón López Muñiz es consciente de la importancia que entraña el encuentro del próximo domingo. Hay mucho en juego para el Málaga, que necesita salir del bache de resultados en el que está metido, y también para el Xerez, que no tiene más opción que la victoria. Por eso, el asturiano aguarda un ambiente hostil y complicado en tierras jerezanas. "El Xerez es un equipo que demostró que tiene criterio en el juego y jugadores para jugar todo tipo de formas. Es un equipo difícil, que sabe que sus opciones pasan por ir ganando en casa y a equipos como nosotros. Ahí se juegan la permanencia, son partidos duros y difíciles. Esperamos un ambiente difícil, de una ciudad que se estrena en Primera", dijo Muñiz en su comparecencia semanal ante los medios.
El asturiano sabe que la parcela ofensiva no está rindiendo a su mejor nivel, pero espera mejorar ese aspecto para encuentros venideros. "Es lo más difícil en el fútbol, el área contraria, el tramo final del campo. Lo que más cuesta, esfuerzo y dinero. Donde se marcan las diferencias. Estamos en el nivel de 12 ó 13 equipos de Primera División. Debemos resolver mejor, pero tenemos llegada. Mantener las buenas cosas, que son bastantes y solucionar los problemas. Ahora también debemos tener claridad y frescura y llegada", dijo.
Resta tensión. Las últimas declaraciones llegadas desde Jerez han enturbiado el ambiente antes del derbi del domingo. Muñiz quiso quitarle hierro al asunto y le restó tensión al ambiente, ya de por sí cargado. "Lo que tenemos que hacer los profesionales, en un partido de rivalidad y seguramente de alto riesgo, es colaborar en que el espectáculo sea bueno dentro del campo, el resto lo hacen otras personas. Es un partido muy importante para nosotros y para el Xerez, con tres puntos en juego que necesitamos", admitió el míster malaguista.
Precisamente el único que no se había pronunciado sobre el ´caso Weligton´, que ha levantado mucha polvareda en Jerez, era Muñiz. Ayer habló sobre el defensa brasileño. "Todo el mundo que lo conoce sabe que no es como lo han puesto; él reconoció que fue un error y creo que los árbitros pitan lo que ven. Ya tenemos que olvidar la situación, fue un partido normal y hubo acciones aisladas, pero no hubo más. El equipo tiene que saber que el partido es el próximo, no el anterior. Saber cómo es el Xerez, sus puntos fuertes y sus individualidades".
Por último, el entrenador malaguista valoró la vuelta de Duda a los entrenamientos como una buena señal. "Es muy peligroso en estrategia y ahora muchas veces se deciden partidos en esas acciones. No tenemos que pensar lo que falta, estoy contento con la plantilla que tenemos para conseguir los objetivos y, sobre todo, estoy contento con el trabajo que hacemos. Jugar bien son muchas facetas dentro del partido. Me conformo con jugar como estamos haciendo y sumar puntos", terminó el técnico.