isabel López. Málaga
No olviden una fecha: 3 de octubre de 2009. La malagueña Azahara Muñoz ganaba el Madrid Ladies Masters, el primer torneo que jugaba como profesional. Por si eso no fuera un ´pelotazo´, su victoria significa mucho para el golf femenino español. Para empezar, rompe un maleficio de más de ocho años, ya que el último triunfo de una española en casa fue en el Tenerife Ladies Masters de 2001 (Raquel Carriedo).
Esta malagueña de 21 años dio ayer un recital en el Club de Golf Retamares. Por primera vez en su vida firmaba un -9 en el día, y lo hacía en la última jornada del torneo. Para más mérito, Azahara comenzó con ´bogey´ en el hoyo 2 y dejó escapar vivo el primer par 5 del recorrido en el hoyo 3, donde jueves y viernes sacaba el ´birdie´. Con este arranque, de ahí en adelante hizo un -10 en quince hoyos. Ya lo dijo el sábado a este periódico: "Yo creo que mi manera de ser me ayuda". No hay duda.
Pero hubo otra magistral vuelta en el día, la de la sueca Anna Nordqvist (-10 para un total de -16). Así las cosas, ´David y Goliat´ salieron a disputar el ´play-off´ por el título en el hoyo 18. Anna, enorme y con un ´drive´ potente, 22 años y un ´grande´ en su historial. Azahara, menuda pero con tiralíneas, 21 años y profesional desde el 17 de septiembre.
Ante un ´green´ del 18 abarrotado de público, la malagueña pegó un hierro seis de segundo golpe para dejar la bola a unos seis metros de la bandera, y embocó para un ´eagle´ y lograr su primera victoria en el Circuito Europeo.
"Quiero dedicar esta victoria a mis padres –Consuelo y José Antonio– porque si no hubiese sido por ellos no habría llegado hasta donde estoy. Todavía no me lo puedo creer, es un sueño hecho realidad. Ahora sé que debo creer más en mí, sé que soy capaz de ganar", dijo.
Otra gran competidora en Madrid fue Emma Cabrera Bello, que ayer jugaba en el partido estelar con Verónica Zorzi, las dos claras candidatas al triunfo. La italiana quedó pronto descolgada. Emma, sin embargo, marchaba tranquila, controlando. Pero su -14 final la dejó tercera en la tabla y entregó su tarjeta con lágrimas en los ojos.
Más que un triunfo. Tras el éxito, quizá lo más importante es lo que viene, el futuro. Porque ´Aza´, como le gusta que le llamen los amigos, no es sólo talento con un palo de golf en las manos. Tiene carisma y es encantadora. Además de ser una genial jugadora, tiene personalidad y una cabeza muy bien amueblada.
La malagueña puede hacer mucho bien al golf femenino en España del mejor modo posible: creando afición. Porque hasta ayer era un ejemplo como amateur, pero ahora lo es para todos los jugadores.
Azahara, además, se ha asegurado automáticamente la tarjeta del circuito europeo (tiene tres años de exención en el Ladies European Tour) y no tendrá que jugar la Escuela en diciembre. Ya es miembro de la elite. Y va a codearse con las mejores como una más.