rafael m. guerra. Málaga
Nunca una mayoría de edad va a ser celebrada en el seno del Unicaja como la de Rafael Freire Luz, el joven base nacido el 11 de febrero de 1992 en Sao Paulo (Brasil) y que juró la Constitución española el pasado 14 de septiembre. Porque hasta que el único canterano en el que Aíto García Reneses ha puesto sus ojos no cumpla los 18 años, no podrá jugar un solo partido oficial. Ni en el Unicaja ni en el filial, el Clínicas Rincón de LEB Oro. El lío de pasaportes, nacionalizaciones y tránsfers ha provocado esta delicadísima situación en la que el gran perjudicado, además del club, es el propio base.
Freire ya se pasó la pasada temporada casi en blanco. El chico se entrenó con el Unicaja, a las órdenes de Aíto. Pero no pudo jugar con regularidad, salvo con los júniors, algún choque de Liga EBA y con el equipo verde que disputó el Circuito sub´20. Migajas para un jugador en crecimiento, para la auténtica joya de Los Guindos.
El club contaba con él para jugar este curso en el Unicaja. Aíto ve en el base al canterano con mayor proyección. Lo está mimando y puliendo personalmente. Y quería que ocupara la ficha número 12 de su plantilla, la del jugador del filial con licencia en el primer equipo.
Problema de Estado. El Unicaja, el agente del jugador –Arturo Ortega–, la Federación Española y hasta el Gobierno de la nación movieron hilos en estos últimos meses para que Freire obtuviera el pasaporte y actuara como español. El consejo de ministros le otorgó la nacionalidad por carta de naturaleza y el mes pasado juró la Constitución y recibió el DNI y el pasaporte español.
El problema es que Freire ya jugó en la selección de Brasil en las categorías inferiores. La Confederación Brasileña debe enviar un tránsfer a la Federación Española. Sin ese accésit, Freire no podrá actuar como jugador seleccionable. Ni en la ACB ni en la LEB. Deberá hacerlo como comunitario. Para ello, el Unicaja se puso en contacto con la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).
Al ser menor de 18 años, la FIBA debe autorizar, mediante un tránsfer, que Freire pueda jugar en el Unicaja. Aunque sólo sea para ocupar plaza de comunitario. Para ello, el club sólo tiene que demostrar que el chico está afincado desde hace ya tiempo en la ciudad, que cursa estudios aquí y que tiene su vida en Málaga. Un mero formalismo.
Y esto que parecía un juego de niños se transformó en un imposible cuando el club supo que, de jugar un solo partido oficial como comunitario con ese tránsfer de la FIBA, ya no podría actuar nunca como español seleccionable. Aunque en un futuro llegara el accésit de la Confederación Brasileña.
Un viaje en balde. Perplejos ante la nueva dimensión que adquiría el ´caso Freire´, el Unicaja ha decidido que el base de 1,88 metros cumpla los 18 años, el próximo 11 de febrero. Una vez que llegue a la mayoría de edad no necesitará la conformidad de la FIBA, por lo que podrá actuar, aunque sea como comunitario, sin miedo alguno a convertirse en español seleccionable, a todos los efectos, una vez que la Federación reciba el tránsfer desde Brasil.
El galimatías que se vive es brutal. Freire incluso ha viajado este fin de semana a las Islas Canarias, donde el Clínicas Rincón abrió la Liga LEB Oro con La Palma, a sabiendas de que no podía disputar ni un solo minuto de juego.
En el club habían sacado el billete de avión hace ya tiempo. Se desplazó junto al equipo y vio en directo la derrota de los axárquicos por 74-69. Sólo su estabilidad emocional le ha permitido no perder la compostura y mantener la calma. Aunque tiene tan sólo 17 años, Freire, hijo y hermano de jugadores de básket, tiene una cabeza privilegiada. Sabe lo que le conviene y confía ciegamente en los que le rodean. Rafael es consciente de que si pide permiso a la FIBA y juega, aunque sea un único partido oficial con el Unicaja o el Clínicas Rincón, perderá los derechos para actuar como español en un futuro próximo.
Además, el nuevo ciudadano español ni siquiera se desplazó ayer con el Unicaja para el amistoso de hoy en Alicante. Quizá Aíto sí cuente con él para el martes, en el XIX Trofeo La Pollinica, ante el Dynamo Moscú en el Carpena a las 20.45.
Mientras, la Federación Española sigue en contacto con la Confederación Brasileña para que, de una vez por todas, envíe el tránsfer. Sin él, Freire está abocado a no disputar un solo choque oficial hasta el 11 de febrero. Será, qué duda cabe, el cumpleaños más feliz.