isabel López. Málaga
Muy pocas palistas del mundo podrían plantarle cara en un partido. La malagueña Carolina Navarro Björk, con 12 años de éxitos a su espalda, es una de las figuras más destacadas del pádel mundial.
A sus 33 años, Carolina lo ha ganado casi todo. Entre sus títulos destacan sus once campeonatos de España en categoría absoluta –es la vigente campeona–, tres campeonatos de Europa, dos mundiales por selecciones y dos mundiales por parejas, por nombrar los más destacados.
Además, la trayectoria de esta malagueña ha sido reconocida en numerosas ocasiones por la Federación Española de Pádel, por los medios de comunicación e incluso recibió de manos de SM El Rey Juan Carlos I la medalla de bronce de la Real Orden al Mérito deportivo.
Pero quizá lo mejor de esta campeona es lo que queda por llegar. Porque Carolina tiene planes de futuro y todavía tiene mucho que decir en este deporte.
De momento este fin de semana ha competido en casa, en el Campeonato de España por Selecciones Autonómicas que se celebró en el Club de Tenis Capellanía en Alhaurín de la Torre.
"Estoy encantada de haber representado a Andalucía", dijo ayer Carolina, componente del equipo andaluz, formado por ocho jugadoras, que fue subcampeón.
Pero su rutina es no parar. El calendario no descansa y ella tampoco. Tras su paso por Málaga, esta semana tiene ante sí en Valencia la posibilidad de ampliar aún más su palmarés. Y es que Carolina está a punto de cerrar la temporada con otro título de España, esta vez en el Pádel Pro Tour –que ya ganó la temporada pasada con Cata Tenorio–, el circuito nacional en el que compite junto a su compañera Alejandra Salazar.
Tras siete pruebas disputadas la malagueña y su pareja ocupan el primer lugar de la tabla. Han ganado cinco pruebas y perdieron una en la final y otra en semifinales, por lo que prácticamente tienen asegurado el título.
Un mes de eventos. Cuando un deportista compite a este nivel, los compromisos y acudir a diferentes eventos son parte de su carrera. Carolina, tras competir en Valencia, estará prácticamente un mes y medio volcada en diferentes actividades.
De vuelta a la competición profesional, en diciembre, del 9 al 11, Alejandra y ella jugarán en Madrid en el Masters Pádel Pro Tour, algo así como el evento final de la temporada en el que sólo tomarán parte las cuatro mejores parejas del circuito que se cierra esta semana en Valencia.
Es el último objetivo del año. Tras eso llegará el parón navideño y tras unos días con la familia, esta incansable malagueña, amante del cine, la música y aficionada a viajar, retomará una nueva temporada, según dice, con la misma ilusión con la que afrontó la primera.