álvaro Mellizo / efe. Montevideo
Argentina salvó los muebles y aprovechó su única oportunidad clara del partido para imponerse por 0-1 a Uruguay en una vibrante y emotiva batalla del Río de la Plata y clasificarse de forma directa al Mundial de Sudáfrica 2010.
En un partido más épico que vistoso, el más trascendente hasta la fecha de los clásicos del Río de la Plata desde la final de la primera Copa del Mundo, allá por 1930, los dirigidos por Maradona, que siguieron sin demostrar nada bueno en el campo de juego, sumaron los tres puntos que les permitieron ocupar la cuarta plaza de la eliminatoria gracias a un gol del defensor Bolatti en el minuto 86.
La derrota de Ecuador en Chile hizo que el resultado no fuera tragedia para Uruguay, mejor que su su rival albiceleste, y que ahora deberá jugar una serie de repesca en busca de la tan ansiada plaza mundialista.
El partido comenzó con una fuerte presión local que pareció sorprender y desconcertar a la zaga visitante. Pero con más emotividad que eficiencia, los celestes siguieron dominando y asustando a Argentina.
Pese al mayor dominio de los locales, no hubo grandes ocasiones para ninguno de los dos equipos, que parecieron conformarse según llegaron las noticias del gol de Chile frente a Ecuador que garantizaba que ninguno de los dos contendientes quedaba fuera del mundial.
Y cuando todos daban por sentado el empate sin goles, una falta del Cáceres, que le costó la expulsión, abrió la posibilidad para que el recién ingresado Bolatti aprovechara el primer balón de Argentina en el área rival para certificar el pase directo de su equipo al mundial en el minuto 85.
Maradona explotó. Tras el partido, el seleccionador nacional argentino, Diego Armando Maradona, se defendió de las críticas que ha recibido su equipo por la fase de clasificación y estalló en "felicidad" al término del encuentro.
"Que la chupen y sigan chupando", indicó el ´pelusa´ sobre el césped del estadio Centenario de Montevideo. "Les pedí a mis jugadores que explotaran y explotaron", manifestó Maradona, que reveló las palabras que dijo a sus pupilos antes del choque.
"Va para todos los argentinos, menos los periodistas", apuntó el técnico, que nuevamente cargó contra la prensa.