efe. Phillip Island
El australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici) se adjudicó una clara victoria al liderar la prueba de MotoGP desde la primera hasta la última vuelta, en la que Valentino Rossi (Yamaha) dio un paso de gigante para proclamarse campeón del mundo tras la caída en el giro inicial de Jorge Lorenzo (Yamaha).
Fuera de carrera Lorenzo, Valentino Rossi debió hacer sus propias cuentas y aunque intentó doblegar a Stoner a lo largo de la carrera, no asumió más riesgos de los estrictamente necesarios, sabedor de que su ventaja en el Mundial aumenta hasta los 38 puntos y le podría dar matemáticamente el título dentro de una semana en Malasia.
Stoner se puso al frente de la carrera en la segunda vuelta, tras doblegar a Daniel Pedrosa (Honda RC 212 V), y desde ese momento él y Rossi se marcharon de todos sus rivales a un ritmo frenético.
El italiano esperó el error del australiano, pero éste, tras su regreso tras una ausencia forzada de dos meses, no cometió ninguno y le dio la alegría de la jornada a los más de 50.0000 espectadores que ayer presenciaron las carreras de Phillip Island.
"Me he divertido muchísimo. En un momento de la carrera existía la posibilidad de intentar pasar a Stoner, pero era demasiado arriesgado y los 20 puntos conquistados son fundamentales para el campeonato", explicó Rossi, al que le vale un cuarto puesto en la próxima carrera en Sepang, para adjudicarse el Mundial.
A su vez, Rossi destacó la dureza del Gran Premio. "Ha sido una carrera dura, sobre todo porque Stoner tenía un gran ritmo, pero me sentía con mucha confianza sobre la moto y he dado el 100%, sin olvidar que con la caída de Lorenzo era fundamental sumar el máximo número de puntos", expresó.
El propio Lorenzo declaró que tenía "bastante asumido que no se podía ganar el campeonato", tras caerse en la primera vuelta, y perder casi todas sus opciones en el campeonato del mundo.
"Lo que más me preocupa es la salud, lo que me molesta más es que me he hecho daño en el dedo y en la nariz, el campeonato ya tenía bastante asumido que no se podía ganar", admitió.
El mallorquín señaló que la caída fue culpa suya. "Ha sido un error totalmente mío. Después de salir bastante bien me he pegado a Hayden (Ducati), no me esperaba que frenara tan pronto y literalmente me lo he comido", expresó. Lorenzo explicó como se fue al suelo. "He salvado la caída en ese primer golpe, pero el freno delantero ha quedado destrozado. Cuando he echado mano de él he visto que no funcionaba. Tenía dos opciones, o tirar recto por la hierba y la gravilla, o intentar tomar la curva. Lo he probado, pero no ha aguantado de atrás y he salido volando", señaló.