ÁREA 11. Melilla
El Marbella logró arañar ayer un valioso punto a domicilio ante el líder Melilla. En el estadio Álvarez Claros se medían dos equipos con objetivos muy dispares y sin embargo la igualdad fue la característica del encuentro. Aunque los melillenses marcaron en la primera mitad, los costasoleños atarían luego un buen empate.
La situación de ambos conjuntos, pese a esa disparidad en la clasificación, no era tan diferente a priori. Los melillenses ya acumulaban cuatro victorias consecutivas, pero el Marbella hasta tres, incluida la última de la Copa del Rey que le dio la clasificación para medirse ahora al Atlético de Madrid en la próxima ronda.
El partido tuvo un desarrollo típico de Segunda B, con un juego muy trabado y una primera mitad no vistosa de cara a la grada. Si bien se vio mucha lucha en el centro del campo, donde la mayor parte del juego se desarrolló, faltaba calidad. La ocasión más clara fue de Andrés Ramos. Y pasada la media hora llegó el gol del Melilla, en una jugada de pura garra. El ya reseñado Ramos remató en área pequeña, Ávila despejó, pero el rechace acabó en las botas del delantero.
Tras el descanso parecía que el esfuerzo físico pasaría factura, pero paradójicamente lo pagaron más los melillenses. En una acción aislada, el Marbella sacó largo de banda y el balón, dividido, cayó en el centro del área. La zaga del Melilla se quedó dormida y aprovechó Jorge García para poner el empate en el marcador. A partir de ese momento, los locales se toparon con un auténtico muro delante del meta Ávila.