No estamos ante el Nadal que lideraba la clasificación mundial y se convertía a principios de año en el primer español que vencía en Australia. Pero las sensaciones de ayer en Shangai nos hacen ser optimistas después de una sequía de cinco meses, plagados de lesiones y parones. Aunque el tenista mallorquín cayó en la final contra Davydenko, todo apunta a que llegará en una forma óptima a Londres y a Barcelona, donde participará con España en una nueva final de la Copa Davis.
Nadal, que volvió a ser el que nunca arroja la toalla (aunque no lo parezca en la imagen), el que milagrosamente alcanza bolas que a priori son ganadoras e imposibles de devolver, reconocía que esta derrota esconde muchas más luces que sombras: "Ha sido mi primer partido contra un jugador ´top´ desde que volví de la lesión y he competido al cien por cien. He tenido oportunidades de ganar y eso es lo más positivo. He luchado por mi actitud y no por problemas físicos. Son buenas noticias".
Nikolay Davydenko se impuso a Nadal por 7-6 (3) y 6-3 para erigirse en el primer ganador del nuevo Masters 1000 de Shanghai. El tenista ruso sumó así su cuarto título del año y acumula ya 18 en su carrera. La final duró dos horas y dos minutos. La tenacidad y solidez, que Nadal mostró por momentos, le dio el triunfo a Davydenko. De hecho, el choque hubiese sido distinto si el español hubiese aprovechado una bola de ´set´ en la primera manga.