rafael m. guerra. Málaga
Reflexión. Compromiso. Sosiego. Esfuerzo. Lucha. Amor propio. Tranquilidad. El vocabulario de Fernando Sanz, presidente del Málaga, ha establecido ya un núcleo de palabras sobre las que vertebrar su discurso anticrisis. El ´presi´ no está nervioso, pero sí preocupado. Pide una profunda reflexión a todos los estamentos: técnicos, jugadores y directivos. No comprende los motivos que han llevado al Málaga a esta delicada situación y admite que una victoria aligeraría la pesada mochila de la ansiedad y la responsabilidad con la que cargan hoy día los jugadores albiazules.
Sanz estuvo ayer en El Corte Inglés, en la tertulia del programa ´La Jugada´ de Canal Sur, y mostró su inquietud por la actual situación del equipo, penúltimo con un único triunfo, en la primera jornada, tras siete encuentros. El remedio que propone el máximo dirigente consiste en una pócima llamada victoria.
"Ganar en Villarreal... eso le va a dar tranquilidad al equipo, que ahora está con ese ansia por ganar. Y eso nos pondría casi en mitad de la tabla tal y como está ahora la clasificación. Ahora mismo esto no ha hecho más que empezar, pero no podemos descuidarnos. No podemos decir que no pasa nada por estar así en la séptima jornada, porque sí pasa. Pero no hay que ponerse nerviosos, porque ganando el domingo saldremos del descenso y entonces el equipo actuará con tranquilidad y sin esa ansiedad", relató ayer el madrileño.
"Está uno intranquilo y preocupado" –confesó Sanz– "porque el equipo no acaba de arrancar y no llega esa victoria que nos dé tranquilidad a nosotros y a los jugadores, pero llevamos siete jornadas y no podemos caer en la precipitación, porque no nos lo podemos permitir", añadió.
Al presidente le produce pavor sólo la idea de pensar que el equipo pueda acaba con sus huesos en Segunda después de la ardua labor emprendida desde que él y su equipo de trabajo se hicieran cargo del club. El proceso concursal, el concurso de acreedores, la primera etapa de Muñiz, el ascenso, la permanencia... Muchos sueños que no pueden caer ahora en saco roto. Por eso le pide a sus hombres compromiso, lealtad y trabajo.
"Hemos salido de una situación delicada a base de mucho trabajo y esfuerzo, y esa premisa hay que tenerla ahora por bandera. Los futbolistas deben saber que cada vez que salgan al terreno de juego deben dejarse el alma. Deben poner todo el trabajo".
El técnico del equipo, Juan Ramón López Muñiz, debe continuar con su labor, con tranquilidad y dedicación. Su cargo no se ha puesto en duda. Al menos por ahora. "El entrenador no va a ser destituido. Nadie sabe lo que va a pasar mañana, pero hoy –por ayer– hay que levantarse. Está siendo un día muy duro, pero no vamos a quedarnos anclados en el partido contra el Almería, en lo que podía haber sido. Hay que reflexionar sobre los errores y hacer autocrítica para saber en lo que se está fallando. La precipitación nunca es buena, porque lleva al equívoco".
Sanz está perplejo porque ni él mismo se explica qué está ocurriendo. "Yo no sé en qué se está fallando. Ésta es la primera vez desde que estoy en la presidencia que ha habido unanimidad en el verano a la hora de valorar la plantilla. Todo el mundo dijo que era mejor y por desgracia esa unanimidad no se está viendo reflejada en los primeros partidos. Esa unanimidad no la hubo en ninguna otra temporada en las que yo llevo de presidente", expuso.